El cura de Valdepeñas vuelve a cargar contra la Iglesia por los abusos a los menores de edad: “Se ha convertido en un cómplice”
Emilio Montes volvió a pronunciarse comparando la Iglesia con el Gobierno

E l sacerdote Emilio Montes, conocido por sus controvertidas homilías y por abordar asuntos que habitualmente generan debate, vuelve a estar en el centro de la conversación. El cura de Valdepeñas (Ciudad Real) aprovechó su última misa para lanzar una dura crítica contra la Iglesia por su gestión de los casos de abusos sexuales a menores.
Durante el sermón, M ontes comenzó hablando de una sociedad en la que, a su juicio, muchas personas prefieren mirar hacia otro lado cuando ocurre algo que consideran incómodo . El sacerdote utilizó entonces los casos de abusos dentro de la Iglesia como uno de los ejemplos más claros de esta actitud.
" Le ha pasado lo mismo con los abusos a menores. Aquí nadie veía nada o todos callaban ", afirmó durante su intervención.De Unas palabras especialmente contundentes con las que quiso poner el foco no sólo en quienes cometieron los abusos, sino también en quienes pudieron conocerlos y decidieron guardar silencio.
Emilio Montes, cura de Valdepeñas: "Cuando callas te conviertes en cómplice"
Fue entonces cuando llegó una de las frases más contundentes de su discurso. Montes defendió que permanecer callado ante una situación de este tipo no convierte a una persona en neutral , sino que puede hacerla partícipe de lo ocurrido.
"Cuando callas algo que está mal hecho te conviertes en cómplice", señaló. Y fue todavía más lejos al referirse directamente a la institución: "La Iglesia se ha convertido en un cómplice de los abusos a menores de edad".
No es la primera vez que el sacerdote utiliza una de sus misas para abordar cuestiones polémicas. Montes ya había protagonizado otros episodios que llamaron especialmente la atención, como cuando recriminó a los fieles de su parroquia que no preguntasen por el coste de una reforma o por las cantidades que todavía quedaban por pagar.
Con sus intervenciones, el sacerdote ha construido una imagen de cura poco convencional y dispuesto a abordar asuntos sociales y políticos desde el púlpito . Esta vez, sus palabras vuelven a poner sobre la mesa uno de los episodios más delicados que ha afrontado la Iglesia en las últimas décadas.





