Dos hermanos adolescentes comenzaron un negocio de recogida de basura con una camioneta: cuatro años después, generaron 2,5 millones de euros
Kirk y Jacob McKinney protagonizan esta increíble historia en Massachusetts

La experiencia es un grado y más si esta proviene de tus figuras paternas, ya que pueden enseñar y allanar el camino. Kirk y Jacob McKinney, dos hermanos de Massachusetts , iniciaron en 2021 un camino empresarial que les ha llevado a pasar de moverse con una camioneta barata para recoger basura a, cuatro años después, obtener unas ganancias de 2,5 millones de dólares .
Ambos jóvenes, cuando paseaban en sus bicicletas, llegaron a un vertedero local y encontraron algunos objetos como, por ejemplo, un par de altavoces que todavía funcionaban. Fue entonces cuando decidieron recolectar y revender artículos que hallaban en su recolección.
La perseverancia y pasión de Kirk y Jacob McKinney
La CNBC explica que los hermanos McKinney fundaron Junk Teens en febrero de 2021 y, apenas cuatro años después de comenzar su andadura con una furgoneta de 4.000 dólares, alcanzaron la asombrosa cifra de 3,04 millones de dólares en ingresos . “Me enganché. No paraba de ir al vertedero y, al final, mi habitación parecía la casa de un acumulador compulsivo en miniatura”, confiesa Kirk en el mencionado medio.
Al principio, ambos estudiaban y trabajaban como jardineros o miembros de una empresa de mudanzas . Sin embargo, el crecimiento de su emprendimiento les llevó a ocupar todo su tiempo en la recolección. Ahora, esa empresa cuenta con cinco camiones volquete y dos sucursales entre Boston y Cape Cod .
Los hermanos cobran entre 300 y 600 dólares por servicio , en función del tamaño y el tipo de trabajo que se requiera. La empresa tiene 10 empleados a jornada completa , a quienes se suman otros 15 a tiempo parcial. Para finales de 2026, los McKinney confían en aumentar su flota de camiones. “ El dinero está muy bien, pero ese no es el objetivo principal . Queremos construir un futuro para nuestros amigos y queremos hacer lo que nos apasiona, en lugar de tener que trabajar en un empleo que odiamos”, admiten.







