El enigma de una tumba de hace 3.700 años en Murcia: lo enterraron con una piedra en la boca bajo un fogón
Un nuevo estudio apunta a un ritual mágico

Los enterramientos dicen mucho de las sociedades que los realizaron. La forma de despedir a los muertos revela creencias, jerarquías y miedos que todavía intrigan a los arqueólogos. Uno de los casos más desconcertantes de la prehistoria peninsular se encuentra en La Almoloya, un yacimiento de la Edad del Bronce situado en Pliego, en plena Sierra Espuña (Murcia).
Allí, en la gran sala de lo que podría ser uno de los palacios más antiguos de Europa occidental, apareció un hombre enterrado de una forma poco habitual. La parte inferior de su cuerpo quedó bajo un fogón , con la cara apenas a un centímetro del suelo por el que caminaba la gente y una piedra grande encajada entre los dientes. A diferencia de la mayoría de tumbas de la cultura argárica, no tenía ajuar.
Los restos , catalogados como AY5 , datan de entre el 1750 y el 1550 antes de Cristo. Medía alrededor de 1,63 metros y que, por el estado de los huesos, no hizo trabajos pesados mientras vivía.
¿Castigo o ritual mágico?
Los excavadores , liderados por Vicente Lull, lo bautizaron como “el enemigo” e interpretaron el entierro como un castigo para humillarlo. Ahora, un estudio de Marco Mazón Gomariz, de la Universidad Complutense de Madrid, propone otra lectura: se trataría de un ritual mágico, similar a las prácticas del antiguo Egipto y Mesopotamia para someter a los enemigos pisándolos. La piedra en la boca serviría para silenciarlo también después de la muerte, y el fuego habría purificado la sala.
Un miembro de la comunidad
Los análisis genéticos revelan que AY5 estaba emparentado con dos personas enterradas en el yacimiento, por lo que pertenecía al grupo. El investigador sugiere que podría tratarse de un sacerdote o un alto cargo caído en desgracia.
El propio autor reconoce que su propuesta es plausible pero hipotética. Quién era aquel hombre y qué hizo para merecer semejante final sigue siendo un misterio.







