Fernande Alejandre Martínez, ex jefe del Estado Mayor de la Defensa: "Los salarios de los militares españoles son una vergüenza y una falta de respeto"
Coincidió con Mariano Rajoy, hasta 2018, en el Gobierno y, más tarde, con Pedro Sánchez

Este lunes, 12 de octubre, España celebra el Día de la Hispanidad. En la fiesta nacional, gran parte del ejército se congrega en las calles de la capital para celebrar su festividad. Sin embargo, en un día tan señalado como este, también hay que recordar que los militares no están contentos con sus condiciones económicas. A pesar de ser la principal defensa de España, sus salarios están muy por debajo de su estatus.
Esa es la principal queja, por ejemplo, de Fernande Alejandre Martínez , ex jefe del Estado Mayor de la Defensa. En una entrevista para El Confidencial en 2022, este alto cargo del Ejército defendía que España tenía un cuerpo profesional y que, aun así, la mayoría de empleados del mismo eran mileuristas.
Fernando Alejandre Martínez: “Un Guardia Civil cobra mucho más como número que un sargento de Infantería o de Artillería”
“Eso es una vergüenza. Y es una vergüenza que en la actualidad haya suboficiales de las Fuerzas Armadas que se plantean dejar las Fuerzas Armadas y alistarse como número de la Guardia Civil”, comentó sobre la decisión que toman algunos compañeros con el fin de mejorar sus prestaciones económicas.
Según Martínez, la diferencia de salarios es notable, lo que provoca que algunos militares ni se lo piensen: “Lo hacen simplemente porque un número de la Guardia Civil, que ya de por sí cobra infinitamente menos que un ‘mosso’ d’Esquadra, cobra mucho más como número que un sargento de Infantería o de Artillería”.
“Hay una falta de respeto. Al soldado español no se lo considera profesional a pesar de que lo sea ya”, aseguró el ex jefe del Estado Mayor de la Defensa. Para él, hay un ejército profesional, pero no se paga como tal. Por este motivo, cree que no hay que considerarlo así: “Es imposible y por eso nos vemos obligados a echarlos a la calle. Empezamos dejándolos marchar a los 35 y ahora les echamos a los 45. La realidad es que no hemos dado ese salto al ejército profesional”.







