Francisco Cárdenas, responsable de UGT Renfe en Barcelona, sobre los audios del accidente de Urda: “Todo queda grabado y se sabrá en qué momento sacaron esa información”
El sindicato se querella contra Adif por la difusión de las grabaciones

La filtración de las conversaciones entre los maquinistas y el centro de control ferroviario tras el accidente de Urda (Toledo) ha abierto un nuevo frente en torno al siniestro. UGT ha presentado una querella contra Adif y contra quienes pudieran haber accedido a esas grabaciones, copiado su contenido o facilitado los audios a terceros.
El sindicato considera que los hechos podrían constituir delitos de descubrimiento y revelación de secretos y exige que se aclare cómo salieron las comunicaciones de los sistemas del gestor ferroviario. Además, no descarta ampliar la acción judicial a otros posibles implicados que aparezcan durante la investigación.
En declaraciones a ‘Espejo Público’ , de Antena 3 , Francisco Cárdenas , responsable de UGT Renfe en Barcelona , ha denunciado que la filtración “empieza acusando a un trabajador de algo que no sabemos” mientras dure la investigación.
A su juicio, la difusión de los audios “puede interrumpir esa investigación” y dar pie a interpretaciones sesgadas que no se basan en la información completa. Por eso, reclama que se escuchen todas las grabaciones “para determinar en cada segundo lo que pasó, no trozos de audio”.
El sindicalista también ha advertido a los responsables de la filtración : “No se puede acusar, todo queda grabado y se sabrá en qué momento sacaron esa información y será difícil tapar esa huella”.
Un magistrado avala que la filtración es delito
En el mismo programa, el magistrado Jesús Villegas ha respaldado la postura del sindicato y ha sido tajante: “ El hecho en sí mismo es delictivo , está en el Código Penal y eso hay que investigarlo y castigarlo”.
Villegas coincide en que escuchar solo fragmentos de los audios puede llevar a una lectura distorsionada de lo ocurrido en un momento que ha descrito como “de desesperación”. Aun así, se muestra optimista sobre el esclarecimiento de los hechos: “Vivimos en una sociedad en la que es muy difícil esconder nada, siempre queda algo, tengo la esperanza de que se avance y se tomen responsabilidades”. Ambos coinciden: la filtración no puede quedar impune ni condicionar las conclusiones sobre el accidente.







