Llevan en 1.500 viajes, 3 millones de toneladas de arcilla excavada de hacer túneles del metro de Londres para resucitar un humedal y crear un refugio para aves
Durante la perforación de pasajes del proyecto Crossrail se excavaron seis toneladas de material

Lo que antes era una extensión de tierras de cultivo de trigo es ahora una marisma, un lodazal y una laguna poco profunda . Se trata de una laguna situada en la península Dengue, en Essex (Reino Unido). A su lado se sitúa la isla de Wallasea, cuya transformación en una reserva natural de más de 900 hectáreas gestionada por la Real Sociedad para la Protección de Aves (RSPB) no fue fruto de la casualidad.
Tampoco se realizó con los materiales más habituales. Se utilizaron tres toneladas de arcilla londinense extraídas a más de 80 kilómetros de la isla con motivo de la construcción de la línea de metro que lleva el nombre de la reina emérita, la línea Elizabeth.
Durante la perforación para construir los túneles que operan en la línea Elizabeth, se extrajeron enormes cantidades de arcilla, arena y tiza . Un proyecto de infraestructuras de tal magnitud siempre conlleva un problema logístico: todas esas toneladas de escombros debían ser reubicadas .
Según el archivo Crossrail Learning Legacy, los ingenieros y la RSPB firmaron un acuerdo en el año 2008 para que los escombros fueran envíados a la isla de Wallasea . La sociedad benéfica que se encarga de proteger a las aves planeaba convertir las antiguas tierras de cultivo, con el tiempo degradadas, en un hábitat intermareal .
Se enviaron tres toneladas del material excavado a Wallasea
En un principio el proyecto estimó que necesitarían 4,6 toneladas de arcilla. Sin embargo, la parte de la arcilla excavada contenía demasiada humedad como para ser transformada de forma segura, por lo que finalmente sólo se enviaron a Wallasea tres toneladas de las seis que se excavaron y lo hicieron en 1.500 viajes .
La arcilla no se vertió simplemente sobre la isla. Los ingenieros utilizaron el material para elevar la cota de antiguas tierras de cultivo bajas en aproximadamente un metro , hasta conseguir elevarlas lo suficiente como para que se reconectar con el flujo de las mareas sin que quedaran permanentemente sumergidas. Además, se construyeron nuevos terraplenes perimetrales, islas bajas y "rascaduras" de poca pendiente .







