Mette-Marit cancela a última hora su estreno en el Parlamento noruego junto al rey Haakon por una infección respiratoria
La reina, que continúa recuperándose del trasplante de pulmón al que se sometió el pasado junio, ha tenido que ausentarse de una de las ceremonias institucionales más importantes del primer año de su marido como rey

La reina Mette-Marit de Noruega se ha visto obligada a cancelar a última hora su asistencia a la solemne apertura del Parlamento noruego, prevista para este viernes, 2 de octubre. La esposa del rey Haakon debía acompañar al monarca y a su hija, la princesa heredera Ingrid Alexandra, en una de las citas institucionales más destacadas del calendario de la Corona, pero una infección respiratoria ha provocado un cambio de planes.
La Casa Real noruega comunicó la ausencia de Mette-Marit a primera hora de este viernes a través de un mensaje remitido a la televisión pública noruega NRK. La reina figuraba hasta ahora en el programa oficial de la apertura solemne del Storting, pero finalmente será Ingrid Alexandra quien acompañe a su padre durante la ceremonia.
La ausencia se produce además en un momento especialmente delicado para la soberana, que continúa inmersa en el proceso de recuperación después del trasplante pulmonar al que fue sometida el pasado mes de junio. Precisamente, los primeros meses posteriores a una intervención de estas características requieren una especial vigilancia ante posibles infecciones.
Haakon afronta solo otra jornada histórica
La apertura solemne del Parlamento constituye una de las principales obligaciones constitucionales del monarca noruego. Durante la ceremonia, el rey Haakon será el encargado de pronunciar el tradicional discurso de la Corona ante los representantes del Storting.
El discurso, elaborado por el Gobierno, recoge las principales líneas de actuación del Ejecutivo para el nuevo periodo parlamentario. La ceremonia se celebra anualmente en octubre y supone uno de los momentos institucionales más relevantes del calendario político noruego.
No es, sin embargo, la primera vez que Haakon tiene que afrontar en solitario una cita de especial trascendencia desde que asumió la Corona después del fallecimiento de su padre, el rey Harald, el pasado 28 de agosto.
El pasado 1 de septiembre, el monarca tuvo que prestar juramento a la Constitución noruega tras la muerte de su progenitor. Mette-Marit tenía previsto estar presente, pero tampoco pudo acudir en aquella ocasión. Apenas unas horas antes, el Palacio informó de que había sufrido complicaciones relacionadas con el trasplante pulmonar y que debía permanecer bajo observación médica durante toda la jornada. Una vez más, fue Ingrid Alexandra quien acompañó a su padre.
Un año marcado por la salud de Mette-Marit
La nueva infección respiratoria se produce mientras Mette-Marit continúa con el proceso de rehabilitación posterior al trasplante. El doctor Are Holm, especialista en Neumología del Rikshospitalet de Oslo, ha explicado que la reina mantiene el programa de entrenamiento físico previsto y que su evolución general es satisfactoria.
No obstante, los médicos ya habían advertido de que su recuperación será prolongada y podría extenderse aproximadamente durante un año después de la intervención. Los seis primeros meses son especialmente importantes para controlar la aparición de posibles complicaciones e infecciones.
Los problemas de salud de Mette-Marit se remontan a 2018, cuando fue diagnosticada de una variante poco habitual de fibrosis pulmonar. Esta enfermedad crónica provoca un deterioro progresivo del tejido pulmonar y dificultades respiratorias y, con el paso de los años, obligó a la entonces princesa heredera consorte a reducir su agenda oficial.
A comienzos de este año, su estado se agravó hasta el punto de que los médicos determinaron que necesitaba un trasplante pulmonar. La reina llegó a necesitar oxígeno durante algunas de sus apariciones públicas y tuvo que cancelar distintos compromisos oficiales debido a su enfermedad.
El pasado 5 de junio, la Casa Real noruega anunció que Mette-Marit había sido incluida en la lista de espera para recibir un trasplante. Apenas unos días después, el 17 de junio, el Palacio confirmó que la intervención se había realizado.
Ahora, una infección respiratoria vuelve a obligarla a apartarse temporalmente de su agenda oficial, mientras continúa una recuperación que los especialistas consideran todavía en una fase especialmente sensible.






