Una mujer de 70 años desarrolla un neumoencéfalo tras sonarse la nariz en la ducha para aliviar la presión en los oídos
La mujer acudió al hospital por un dolor de cabeza y unas molestias en el oído izquierdo que habían comenzado mientras intentaba aliviar la presión al ducharse

Lo que comenzó como un intento de aliviar la presión en los oídos terminó con una mujer de 70 años en urgencias y con un diagnóstico poco habitual. La señora sufrió un neumoencéfalo extenso, una acumulación anormal de aire dentro del cráneo que, en su caso, ejercía presión sobre el tronco encefálico. El episodio se produjo después de que se sonara la nariz mientras se duchaba, según recoge The American Journal of Emergency Medicine .
La mujer acudió inicialmente al médico por un dolor de cabeza. Durante la consulta explicó que, mientras estaba en la ducha, había intentado destaponarse los oídos sonándose la nariz después de notar una sensación de presión y un chasquido en el oído izquierdo.
La exploración médica reveló varios signos que hicieron sospechar que el problema podía ser más serio de lo que inicialmente parecía. La paciente presentaba bradicardia, es decir, un ritmo cardíaco anormalmente lento, además de hipertensión y respiración acelerada.
Los médicos sospecharon un aumento de la presión dentro del cráneo
La combinación de estos síntomas llevó a los profesionales a sospechar la presencia de un reflejo de Cushing, una respuesta del organismo que puede aparecer ante un aumento de la presión intracraneal. Ante esta posibilidad, los médicos realizaron distintas pruebas para determinar qué estaba provocando el cuadro.
Los resultados revelaron que la paciente padecía un neumoencéfalo extenso. Esta afección se produce cuando se acumula aire dentro del cráneo, algo que puede ocurrir por diferentes causas y que, dependiendo de su cantidad y localización, puede tener consecuencias graves.
En este caso concreto, el aire se había acumulado alrededor del tronco encefálico y ejercía presión sobre esta estructura, lo que elevaba especialmente la gravedad del diagnóstico. El tronco encefálico interviene en el control de funciones esenciales como la respiración, la frecuencia cardíaca y el nivel de conciencia.
Una complicación poco frecuente, pero potencialmente grave
El neumoencéfalo no tiene siempre la misma gravedad. Una pequeña cantidad de aire puede no provocar síntomas importantes y llegar a reabsorberse, pero cuando la acumulación es extensa o comprime estructuras cerebrales vitales, puede convertirse en una emergencia médica.
El caso descrito en la revista médica resulta especialmente llamativo porque la acumulación de aire apareció después de una maniobra cotidiana destinada a aliviar la presión en los oídos. No obstante, no significa que sonarse la nariz provoque habitualmente un neumoencéfalo. Se trata de una complicación excepcional que requiere unas circunstancias anatómicas o clínicas concretas que permitan la entrada de aire en el interior del cráneo.
En la paciente, los síntomas iniciales —el dolor de cabeza, la presión en el oído y el chasquido— terminaron siendo la primera señal de un problema mucho más serio que requería atención médica.






