Patricia, joven española viviendo en Suiza: “Aquí existen supermercados 24 horas donde te puedes autocobrar. Hay cámaras, pero cómo confían”
La creadora muestra un pequeño establecimiento sin empleados en el que los clientes acceden con una tarjeta, hacen la compra y pagan por su cuenta

P atricia, española que lleva más de 13 años viviendo en Suiza, ha mostrado mediante su canal de YouTube, ‘JP Suiza’, una curiosa forma de comercio que ha encontrado en el país: supermercados abiertos las 24 horas del día y los siete días de la semana en los que los propios clientes se encargan de hacer y pagar su compra. “Aquí existen supermercados 24 horas donde te puedes autocobrar. Hay cámaras, pero cómo confían”, explica sorprendida en un vídeo publicado en el canal JP Suiza.
El funcionamiento es sencillo: los usuarios reciben una tarjeta para acceder al establecimiento a cualquier hora, escogen los productos que necesitan y pasan por una caja de autoservicio. “Tú solo te vas a cobrar, vas a elegir lo que quieras, pasas por caja y listo” , cuenta Patricia, que destaca que, aunque hay cámaras de vigilancia, no se necesita personal atendiendo dentro de la tienda.
Una pequeña tienda de Suiza con productos locales y biblioteca
A pesar de su reducido tamaño, el establecimiento cuenta con una oferta variada para resolver compras de última hora. Hay verduras y otros productos locales, pan fresco, alimentos refrigerados, galletas, chocolates, bebidas e incluso tabaco. Además, dispone de una pequeña biblioteca en la que los vecinos pueden coger libros, dejarlos y compartirlos con otros usuarios.
Durante la visita, Patricia y Jonathan enseñan cómo funciona el sistema de autocobro. Al escanear un Twix, descubren que el producto tiene un descuento del 50% y que pueden aplicarlo siguiendo las indicaciones de la pantalla. La situación da pie a una broma sobre la posibilidad de utilizar esa reducción en todos los artículos.
La pareja también se fija en la confianza que requiere un modelo de negocio de estas características . “¡Cómo confían, eh!” , dicen al terminar de pasar la compra. Una experiencia que muestra una fórmula de comercio basada en la autonomía de los consumidores y en la responsabilidad de quienes utilizan el establecimiento.



