Rafael, jubilado español viviendo en Tailandia: "En este país, la comida y la vivienda son una necesidad, no un lujo... Con dinero ahorrado, eres el rey del mambo"
Defiende que la situación en el extranjero podría ser más beneficiosa para este grupo de población

La situación actual de España ha provocado que los jóvenes y los jubilados, por diversos motivos, suelan ser los grupos que menos a gusto están con su presente. Rafael, después de haber pasado media vida en nuestra nación, decidió marcharse a Tailandia en los últimos años de su vida. Sus condiciones económicas no son extremadamente sobradas, pero reconoce vivir bien en el país asiático.
De hecho, asegura que “no tener un pu** duro”. Eso sí, es feliz porque el poder adquisitivo necesario para operar en esta nación es muy inferior al español. “Hay gente que tiene tanto dinero, jubilados con mucha pasta ahorrada, y están muertos de pena” , comenta sobre sus iguales que residen en España. La razón principal es la diferencia de cultura entre ambos países.
Rafael, sobre los jubilados españoles: “Muertos de pena, jugando la partida de dominó y fumándose un cigarro”
“Están en Mallorca, muertos de pena, jugando la partida de dominó y fumándose un cigarro”, describe sobre una situación ficticia de los ciudadanos jubilados españoles. A su juicio, este tipo de personas serían mucho más felices si se mudaran a un país como Tailandia: “Yo no tengo un pu** duro; si yo tuviese ese dinero… Sería el rey del mambo”.
“No es que vaya a tirar el dinero, pero cómo puedes vivir aquí… En Tailandia, la comida y la vivienda son una necesidad, no un lujo. En España es al contrario” , opina Rafael sobre las opciones que tendrían los jubilados si diesen el paso de salir de nuestro país.
En comentarios, creen que esta hipótesis es casi imposible, pues el nivel de vida no tiene apenas similitudes tampoco. “Si es verdad, hay jubilados con mucho dinero y buenas pagas, pero eso de irse a Tailandia ni se lo plantean” o “La vivienda es un lujo en España. Hay que irse para allá”, son algunas de las opiniones compartidas. Una reflexión de alguien que está fuera de nuestro país y que pone en valor cosas básicas como una casa y prosperar.






