El tarot también llega a las mascotas: perros y gatos 'eligen' sus propias cartas en Corea del Sur
Una curiosa tendencia permite a los animales participar para intentar descubrir qué sienten o qué les preocupa

E l tarot ha encontrado unos clientes muy particulares en Corea del Sur. En Seúl, algunos dueños de mascotas están llevando a sus perros, gatos e incluso reptiles a sesiones en las que son los propios animales quienes parecen escoger las cartas. La escena puede resultar llamativa: los naipes se colocan sobre una mesa y la mascota los olfatea, toca con la pata o se acerca a uno de ellos.
A partir de esa elección, la tarotista interpreta el significado de la carta e intenta relacionarlo con el comportamiento o el estado emocional del animal. La práctica, conocida como ‘pet tarot’ , ha comenzado a llamar la atención entre los propietarios que buscan una manera diferente de entender a sus compañeros de cuatro patas.
Una forma diferente de intentar entender a los animales
Una de las profesionales que ofrece este servicio es Hwang Soo-kyung, responsable del centro de adivinación Ace Sophia, situado en el distrito de Gangnam. Entre sus clientes se encuentran perros y gatos, aunque las consultas también pueden realizarse con otros animales.
Uno de los casos difundidos es el de Khan, un galgo que escogió una carta que fue interpretada como una posible señal de ansiedad relacionada con sus cachorros. Otro ejemplo es el de E-seul, una perra rescatada cuyo comportamiento había cambiado después de que su dueña sufriera un desmayo y tuviera que ser hospitalizada. La lectura fue vinculada con el posible recuerdo de aquella experiencia.
Las sesiones cuestan alrededor de 20.000 wones, unos 13 euros , y forman parte de un fenómeno que coincide con el creciente peso de las mascotas en los hogares surcoreanos. Según datos citados por Reuters, cerca del 30% de los hogares del país tiene actualmente algún animal de compañía.
Para sus propietarios, más allá de si creen o no en el tarot, estas consultas representan una experiencia curiosa para intentar interpretar comportamientos que no siempre resulta sencillo comprender.






