Vivir gratis en plena montaña de Cáceres cuidando cabras: buscan voluntarios para un santuario a cambio de 25 horas semanales
Ofrece cabañas de piedra, comida y dos días libres

Despertarse con el sonido de los cencerros, subir a la montaña con un rebaño de cabras y terminar el día junto a una estufa de leña en una cabaña de piedra. Sin alquiler, sin facturas y sin atascos. Es la propuesta de un santuario de cabras de la provincia de Cáceres , que busca voluntarios dispuestos a dejar atrás la rutina urbana para vivir, al menos durante un mes, al ritmo del campo.
Un santuario de cabras situado en la provincia de Cáceres busca voluntarios dispuestos a cambiar la ciudad por la vida en la montaña . La oferta, publicada en la plataforma Worldpackers, que pone en contacto a viajeros con anfitriones de todo el mundo, propone cuidar animales y aprender agricultura a cambio de alojamiento.
Las condiciones son claras: 25 horas de colaboración a la semana, dos días libres y una estancia mínima de cuatro semanas. No se trata de un empleo remunerado, sino de un intercambio pensado para quienes quieran conocer de cerca la vida de granja.
Un día a día entre cabras y huertos
La rutina está bien definida. Por la mañana toca abrir el gallinero, subir las cabras a pastar a la montaña y regar las plantas. Por la tarde, los voluntarios recogen el rebaño, dan de comer a los perros y se ocupan del huerto.
A esas tareas se suman la jardinería, la preparación de leña para el invierno, la elaboración de conservas y pequeñas reparaciones y labores de limpieza en la finca. El anfitrión advierte de que el terreno exige esfuerzo físico: aunque se trata de una montaña sencilla, no es un lugar apto para personas con movilidad reducida.
Cabañas de piedra y comidas incluidas
A cambio, los voluntarios se alojan en una de las tres cabañas rústicas de piedra y madera de la finca , frescas en verano y con estufa para los meses fríos. El anuncio contempla tanto habitación privada como compartida, además de comidas.
El responsable del santuario , Juan, deja claro que no busca turistas . En su anuncio insiste en que es un lugar para aprender de cabras, no para irse de vacaciones, y explica que la estancia mínima de un mes tiene sentido: las primeras semanas sirven para asimilar las rutinas y es al final cuando se empieza a disfrutar de la granja. Por eso, prefiere perfiles que quieran quedarse más tiempo.







