Los yacimientos de petróleo abandonados en el mar del Norte podrían almacenar suficiente hidrógeno verde para abastecer de energía a Reino Unido durante siete años
Una investigación plantea reutilizar los yacimientos agotados para almacenar el excedente de energía eólica y solar y garantizar el suministro durante los inviernos

Gran Bretaña podría encontrar bajo el Mar del Norte una de las claves para abandonar las centrales eléctricas de gas . Una investigación publicada en ‘Applied Energy’ plantea reutilizar antiguos yacimientos de petróleo y gas ya agotados como enormes depósitos subterráneos de hidrógeno verde , aprovechando una infraestructura que durante décadas permitió abastecer de energía al país.
El problema al que responde esta propuesta tiene dos caras. Durante los periodos invernales de poco viento, Reino Unido recurre a centrales de gas , generalmente alimentadas con combustible importado y expuestas a la volatilidad de los mercados internacionales. En cambio, cuando sopla con fuerza, la red no siempre puede absorber toda la electricidad producida por los parques eólicos, esto es, no tiene la capacidad de almacenar toda la energía limpia que genera y termina desperdiciándose.
Una batería bajo el Mar del Norte
El hidrógeno verde podría actuar como una gigantesca batería estacional . Se produce mediante electrólisis del agua utilizando electricidad procedente de fuentes renovables. Así, los excedentes generados durante los meses de mayor producción eólica y solar podrían almacenarse y transformarse de nuevo en electricidad cuando aumente la demanda .
El estudio estima que los yacimientos agotados que cumplen con los requisitos geológicos podrían ofrecer una capacidad de almacenamiento de 3.659 teravatios-hora , equivalente a más de siete años de la demanda eléctrica británica prevista para 2040.
Los investigadores utilizaron un modelo digital del sistema energético británico, con datos de oferta y demanda cada media hora y teniendo en cuenta factores como la expansión de los vehículos eléctricos, las bombas de calor y los centros de datos. Sus resultados apuntan a que únicamente un escenario con una gran capacidad de almacenamiento , incluyendo los antiguos yacimientos del Mar del Norte, permitiría eliminar las centrales de gas convencionales de la red para 2040.
El potencial, además, no se limitaría a producir electricidad. El hidrógeno podría utilizarse en industrias difíciles de electrificar , como la fabricación de acero, cemento, vidrio y fertilizantes, sustituyendo progresivamente al gas natural y al carbón.
La reconversión también podría generar empleo en las comunidades costeras vinculadas históricamente al petróleo y el gas. Sin embargo, los investigadores advierten de que las decisiones sobre estas infraestructuras deben tomarse ahora: si los yacimientos se desmantelan antes de estudiar su reutilización, Reino Unido podría perder una oportunidad clave para alcanzar un sistema energético más limpio y autosuficiente .






