Un vuelo con destino Mallorca da media vuelta y regresa a Londres por una emergencia en el tren de aterrizaje
Se activó el protocolo de emergencia y se decidió volver a Inglaterra porque España no dispondría de los medios para esta situación

Un vuelo de la aerolínea British Airways , que cubría la ruta entre Londres y Palma de Mallorca , se ha visto obligado a interrumpir su trayecto y regresar a tierras inglesas cuando sobrevolaban Francia .
La causa ha sido un problema técnico detectado en el mecanismo del tren de aterrizaje de la aeronave, lo que ponía en peligro tomar tierra en el aeropuerto español de Son Sant Joan.
El suceso ha afectado al vuelo BA2672, un Airbus A320, con matrícula G-EUYW, como se puede ver en la web especializada Flight Radar, que había salido desde el aeropuerto londinense de Gatwick. Tras despegar con normalidad y alcanzar su nivel de crucero a 11.000 metros de altura, los indicadores de cabina advirtieron al personal de vuelo que algo no funcionaba correctamente en el sistema que controla el tren de aterrizaje.
Tras una evaluación de la situación, la tripulación determinó que el aeródromo de destino en Palma no disponía de los medios de asistencia técnica suficientes para resolver el fallo mecánico, decidiendo regresar a su punto de partida para ser asistidos de manera correcta.
La aerolínea activó el protocolo de emergencia
Para garantizar una prioridad absoluta en el espacio aéreo y una ruta directa y sin esperas hacia Londres, el comandante del avión activó el código transpondedor 7700, de forma que los controladores aéreos pueden vigilar mejor sus movimientos: “Los códigos 7500, 7600 y 7700 se reservarán internacionalmente para uso exclusivo de los pilotos que hagan frente a situaciones de interferencia ilícita, falla de radiocomunicaciones o emergencia, respectivamente”, explican desde la AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea).
Como parte del protocolo habitual de seguridad en estos casos, los servicios de emergencia del aeropuerto de Londres Gatwick se encontraban preparados en tierra para cualquier dificultad que pudiese experimentar el avión y repercutir en los pasajeros y tripulación.



