Juan Jesús Vivas denuncia de nuevo en 'El Hormiguero' la falta de actuación del Gobierno en Ceuta: "Lo que falta es voluntad política"
El presidente de la ciudad autónoma ha regresado este lunes al programa presentado por Pablo Motos

'E l Hormiguero' ha iniciado la semana con la visita, de nuevo, del político Juan Jesús Vivas , presidente de Ceuta. Pablo Motos ha analizado con él en qué situación se encuentra la ciudad autónoma casi tres meses después de la entrada masiva de migrantes de finales de julio.
PABLO MOTOS. Ayer -por el domingo- miles de personas se manifestaron en Madrid, entre ellas usted, para apoyar a Ceuta y a las mujeres caballas. La semana pasada presentó además un recurso ante el Supremo porque considera que el Gobierno sigue sin actuar. Da la sensación de que se está politizando un drama humano que están sufriendo miles de ceutíes.
JUAN JESÚS VIVAS. Lo que está ocurriendo en Ceuta no debería tener color político porque afecta al núcleo de nuestra convivencia democrática. En Ceuta se ha vulnerado la integridad territorial, se ha puesto en jaque la soberanía nacional y hemos vivido la crisis de seguridad más importante de nuestra democracia. Además, hay 83.000 españoles cuyos derechos siguen viéndose afectados. Por eso no debería ser una cuestión partidista, sino un asunto que movilizara a todos los españoles y a todos los gobiernos para encontrar una solución. Desgraciadamente no ha sido así. Yo sostengo que el Gobierno pudo evitar la invasión y no lo hizo. Podía haber utilizado los medios y capacidades que tenía a su alcance para impedir la entrada masiva y no lo hizo. También podía haber empleado todos los recursos del Estado para que Ceuta hubiera recuperado la normalidad y tampoco lo hizo. A mi juicio, tampoco afrontó esta crisis con la firmeza necesaria. Lo ocurrido afecta a todos los españoles. Ayer vimos el coraje de las mujeres caballas diciendo "basta ya", pero también la reacción de una sociedad española que quiso trasladar un mensaje muy claro: lo que ocurre en Ceuta también les afecta. Ayer quedó claro que Ceuta no se rinde, que Ceuta no se vende y que Ceuta se defiende. También quedó demostrado que la sociedad española está muy por encima de quienes la gobiernan y que España sigue estando en el corazón de los españoles.
PABLO MOTOS. ¿En qué ha cambiado la vida de los ceutíes desde entonces? ¿Por qué se ha llegado a una situación en la que muchos vecinos sienten la necesidad de salir a la calle con miedo?
JUAN JESÚS VIVAS. La calidad de vida ha cambiado radicalmente. Han pasado tres meses desde la invasión y todavía permanecen en Ceuta unas 15.000 personas. Ya de por sí es una cifra extraordinaria porque equivale aproximadamente al 20% de la población de la ciudad. Pero el problema más grave es que no existe un horizonte temporal. Preguntamos al Gobierno cuándo volverá Ceuta a la normalidad y no obtenemos respuesta. Todos los retornos que se han producido hasta ahora han sido voluntarios o consecuencia de la comisión de algún delito. Eso significa que la vuelta a la normalidad depende de que quienes entraron quieran marcharse o de que cometan una infracción. No se están produciendo expulsiones administrativas pese a que el Estado dispone de medios para ello. Lo más difícil para los ceutíes es no saber cuándo acabará esta situación. Porque si ya es malo estar dentro del túnel, peor todavía es no saber dónde está la salida.
PABLO MOTOS. Usted habla de un fuerte deterioro de la seguridad.
JUAN JESÚS VIVAS. Los datos son evidentes. En el último mes las llamadas al 112 relacionadas con alteraciones del orden público, peleas o conflictos han aumentado un 185%. En el puerto el incremento ha sido aún mayor. Según datos judiciales, la delincuencia ha crecido un 60%. También existen consecuencias económicas muy graves. Ceuta pierde alrededor de un millón de euros al día. En apenas tres meses hemos perdido cuatro puntos de nuestro PIB anual. A todo ello se suma la proliferación de construcciones ilegales y numerosas situaciones de tensión que afectan al día a día de los ciudadanos.
PABLO MOTOS. Durante la manifestación se habló también de agresiones sexuales y de que muchas mujeres han dejado de sentirse seguras.
Lo primero que hay que decir es que un delito es igual de grave independientemente de quién sea la víctima. Si se produce en España, debe preocuparnos a todos. Pero además es falso que esta situación no afecte a los ceutíes. Los padres no envían a sus hijos al colegio con la misma tranquilidad. Muchas mujeres no se sienten seguras al salir solas a la calle. Hay vecinos que soportan peleas, altercados o concentraciones permanentes frente a sus viviendas. Los servicios públicos también están sometidos a una enorme presión. Las urgencias sanitarias están colapsadas y determinadas enfermedades han aumentado notablemente en estos meses. La situación ha alterado por completo la vida de la ciudad. Se suspendieron las fiestas patronales, no pudo celebrarse un partido de la selección española y el inicio del curso escolar necesitó la intervención del Ejército y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Incluso tradiciones profundamente arraigadas entre los ceutíes han tenido que cancelarse. Estamos muy lejos de cualquier escenario de normalidad.
PABLO MOTOS. A pesar de ello, usted insiste en lanzar un mensaje de esperanza.
JUAN JESÚS VIVAS. Porque no podemos permitirnos perderla. Ceuta está herida y golpeada, pero sigue en pie. Hay dos cosas que no les han salido bien a quienes provocaron esta situación o a quienes no actuaron como debían. La primera es la resistencia de un pueblo que no se rinde. El pueblo caballa está demostrando una enorme madurez y una gran fortaleza. La segunda es la reacción de la sociedad española. He podido comprobar personalmente el apoyo que estamos recibiendo. Ceuta no está sola. Por eso creo que acabaremos superando esta situación.
PABLO MOTOS. Desde un punto de vista práctico, ¿qué es lo más urgente ahora mismo?
JUAN JESÚS VIVAS. Yo me conformaría con que el Gobierno pusiera el mismo empeño, los mismos recursos y la misma determinación que ha demostrado en otras cuestiones. No puedo aceptar que se diga que España no tiene capacidad administrativa para resolver esta situación. España dispone de recursos suficientes. Lo que falta es voluntad política. Se han iniciado muy pocos expedientes en comparación con la cantidad de menores que permanecen en Ceuta. Esa es precisamente una de las cuestiones que más preocupa. Hablamos de miles de menores y de un número de expedientes claramente insuficiente. Pero también quiero recordar algo: la ciudad autónoma no tenía competencias para impedir lo que ocurrió. Ceuta no podía evitar la invasión. Quien tenía la responsabilidad de proteger la frontera era el Estado. Lo que vivimos no fue una crisis migratoria convencional. Fue una invasión y seguimos sufriendo sus consecuencias.
PABLO MOTOS. ¿Cree que se está desviando el foco del problema?
Sí. Tengo la sensación de que se intenta que el debate gire únicamente en torno a los menores para que se deje de hablar de la invasión, de la vulneración de la integridad territorial o del desafío a la soberanía española. Y eso no es legítimo. Por encima de cualquier cálculo político está la Constitución y la convivencia democrática de todos los españoles.
PABLO MOTOS. Hoy ha declarado un mando de la Guardia Civil que aseguró haber advertido de movimientos previos en Marruecos. ¿Qué responsabilidad atribuye al país vecino?
JUAN JESÚS VIVAS. Marruecos fue el causante de la invasión. Fue quien originó la crisis más grave que ha vivido Ceuta en democracia y quien generó el clima de incertidumbre que todavía padecemos. Resulta imposible organizar una actuación de semejante magnitud sin el conocimiento de las autoridades marroquíes. Estoy convencido de ello. Por eso me parece inexplicable la falta de firmeza mostrada por el Gobierno español. Lo preocupante no es sólo lo que hizo Marruecos, sino cómo reaccionó España.
PABLO MOTOS. En los últimos meses varios dirigentes marroquíes han vuelto a cuestionar la españolidad de Ceuta y Melilla.
JUAN JESÚS VIVAS. Eso no es nuevo. Marruecos lleva muchos años manteniendo esa posición. Lo preocupante es la falta de contundencia en la respuesta. Ceuta y Melilla son España hasta la médula. Lo acredita la historia, lo acredita el derecho y lo quieren sus ciudadanos. Por eso considero tan importante que la Justicia esclarezca todo lo ocurrido. Los españoles tienen derecho a conocer la verdad.
PABLO MOTOS. Usted sostiene que la invasión pudo evitarse.
JUAN JESÚS VIVAS. Estoy convencido de ello. Había información previa. Había avisos. Existían capacidades operativas para disuadir y contener aquella entrada masiva sin poner en riesgo vidas humanas. También debería haberse producido una actuación diplomática inmediata. Si sabes que algo va a ocurrir, tienes que intentar impedirlo antes de que suceda. Nada de eso se hizo y me parece extremadamente grave.
PABLO MOTOS. ¿Ha vuelto a hablar personalmente con Pedro Sánchez desde entonces?
JUAN JESÚS VIVAS. No. He coincidido con él en reuniones oficiales celebradas por videoconferencia, pero no he mantenido una conversación directa desde aquellos días.
PABLO MOTOS. ¿Le preocupa que la situación haya desaparecido del foco mediático?
JUAN JESÚS VIVAS. Sí. Entiendo perfectamente cómo funciona la actualidad y cómo cambian los temas que ocupan titulares, pero hay asuntos que trascienden la lógica informativa habitual. Lo que ocurre en Ceuta no es una noticia más. Estamos hablando de una cuestión que afecta a la soberanía nacional y a la convivencia de miles de ciudadanos. Por eso quiero pedir a los medios de comunicación que no abandonen a Ceuta. Necesitamos que sigan contando lo que está ocurriendo porque el apoyo de los españoles es nuestra principal fortaleza.
PABLO MOTOS. Para terminar, ¿qué mensaje quiere enviar a los españoles?
JUAN JESÚS VIVAS. Quiero decirles que Ceuta está herida, pero sigue en pie. Que los ceutíes sufren las consecuencias de esta situación, pero mantienen intacta su dignidad y su determinación. También quiero agradecer el respaldo que estamos recibiendo de toda España. Lo percibimos cada día. Y quiero transmitir un mensaje de confianza. Ceuta conserva intactas sus esencias. Sigue siendo un ejemplo de convivencia, de amor a España y de resistencia ante la adversidad. Ceuta no se rinde. Y con la ayuda y la solidaridad del conjunto de los españoles saldrá adelante.






