Pablo Fernández rompe su conexión en directo con 'En boca de todos' por un insulto de Patricia Cerezo a Ione Belarra e Irene Montero
El secretario de Organización de Podemos no ha dudado en abandonar el programa

Este lunes, 14 de septiembre, Pablo Fernández ha abandonado en directo la conexión con el programa ‘En boca de todos’ de Cuatro tras un tenso enfrentamiento con la colaboradora Patricia Cerezo . El detonante del abandono se produjo cuando la periodista insultó a las también dirigentes políticas de Podemos Ione Belarra e Irene Montero .
“Yo si quieres que demos aquí hoy opinión de dónde se colabora o se trabaja, a mí me parece que Irene Montero e Ione Belarra son unas mamarrachas y tú compartes partido con ellas. Entonces si nos ponemos a faltar el respeto...", le decía Cerezo de forma muy contundente, dando lugar a un enfado tremendo del político.
Pablo Fernández: “Espero que rectifiques porque ese insulto yo no lo permito”
"Espero que rectifiques porque ese insulto yo no lo permito" , ha comenzado advirtiendo Pablo Fernández. "Yo ya soy mayorcita y te aseguro que ni a mi madre le hago caso" , le ha respondido la colaboradora. En ese momento, intervenía Nacho Abad. "No es necesario", señalaba, intentando calmar las aguas. Después de estas palabras, el portavoz de Podemos no podía evitar callarse y volvía a cargar contra su compañera.
"Yo lo que he hecho es una reflexión política, entonces, en mi presencia no se insultará a compañeras mías porque no se insulta. Entonces, o rectificas Patricia o abandono la conexión ahora mismo", aseveraba. "Mamarracha no es un insulto" , contestaba de nuevo la colaboradora.
Dicho esto, Fernández se mostraba tajante: "O rectificas o me voy”. “A mí no me amenaces, Nacho es tu programa..." , se ha limitado a apuntar Patricia Cerezo mientras el tertuliano desconectaba su cámara despidiéndose del programa. "Hasta luego Nacho" , ha anunciado el de Podemos desapareciendo de pantalla. "Es que este tío viene amenazando e insultando siempre a todo el mundo" , se ha escuchado decir entonces a Bárbara Royo, lo que servía para cerrar la discusión.






