Los aviones podrían cambiar sus rutas por el Atlántico para combatir el impacto climático
El proyecto Operation Blue Skies usa meteorología e inteligencia artificial

Durante décadas, los aviones han cruzado los océanos y han dejado sus clásicas estelas . Una larga línea blanca que se ha convertido en parte de nuestro día a día, pero sin que el ser humano le diera la mayor importancia. Sin embargo, su efecto sobre el clima es mayor de lo que muchos creen, por lo que cobra importancia el proyecto Operation Blue Skies .
En la zona del Atlántico Norte , los expertos al mando consideran esta un área perfecta para conocer mejor estas estelas de condensación y demostrar que, modificando las rutas y haciendo que los aparatos vuelen por debajo de una altitud hasta ahora normal.
Este proyecto lo encabezan científicos, meteorólogos, controladores aéreos y empresas tecnológicas . Estos expertos, con el uso de inteligencia artificial, buscan puntos de la atmósfera donde hay una probabilidad más alta para que se produzcan estelas persistentes . Cuando se detectan, los vuelos se desvían ligeramente de esa ruta y así disminuir el impacto sobre el cambio climático.
Cómo se forman las estelas y cuáles son las que más preocupan sobre el clima
La realidad sobre las estelas es que estas se dan cuando los aviones vuelan a gran altitud, donde las temperaturas son muy bajas y que se mezclan con los gases calientes de los motores de los aparatos. Así, el vapor de agua se condensa y congela en pequeñas partículas y acaban formando esa línea blanca.
Si bien la mayoría desaparecen con el paso de los segundos o minutos , algunas se forman en zonas muy frías y húmedas y pueden durar horas, que con el impacto del viento pueden extenderse y dar lugar a una especie de nubosidad . Este tipo de estelas son las que tienen a la comunidad meteorológica en vilo, ya que acaban dando como resultado un impacto evidente, al margen de teorías conspiranoicas sobre ellas.



