Támara Echegoyen, única patrona en 84 barcos de la Copa del Rey
La campeona olímpica es la única mujer que ocupa el puesto de mayor responsabilidad en una embarcación de la regata sin contar la clase femenina

Támara Echegoyen vuelve a disputar la Copa del Rey Mapfre tras casi 20 años de ausencia, los mismos en los que ha estado dedicada a la vela olímpica . "Agosto es el mes para los Mundiales de clases olímpicas y las campañas suelen requerir todo nuestro tiempo. Participé hace mucho -antes de 2008- en un barco que patroneaba Natalia Vía-Dufresne. He vuelto porque se formó un equipo con amigos, muchos de los cuales han sido mis entrenadores de toda la vida y ahora podemos navegar de tú a tú", cuenta con una sonrisa.
Desde que dejó la clase olímpica 49er FX tras París 2024, la gallega no había vuelto al rol de patrona y tenía ganas. En estos dos años ha estado embarcada en otros proyectos en los que ha ejercido, sobre todo, de trimmer. Sin ir más lejos, en enero de este año hizo historia con el primer equipo femenino en completar la vuelta al mundo sin escalas . En Palma de Mallorca, a bordo del 'Beso Beach' es la única mujer. Es más, es la única que ejerce el rol de patrona de los 84 barcos que componen la flota mixta. Todos, salvo la clase femenina que navegan con barcos pequeños.
"Me gustaría que hubiese más porque estamos capacitadas para llevar barcos. Hay muchas regatistas con el mismo nivel que yo para afrontar este tipo de regatas. Tener tripulaciones heterogéneas es un poder añadido y espero que siga creciendo el número de mujeres en la flota y que ocupen todo tipo de posiciones", dice la campeona olímpica en Londres 2012 .
Me gustaría es que hubiese más porque estamos capacitadas para llevar barcos
Después de la Copa se tomará unas pequeñas vacaciones antes de afrontar nuevos retos en el mundo de la vela, como el Mundial de Wally. También competirá en las SSL. Ya durante sus campañas olímpicas recibió muchísimas ofertas para regatas profesionales pero tuvo que decir que no por falta de tiempo.
Ahora elige los proyectos que más le gustan. "Tenía una espinita con la vela oceánica que creía que podía seguir y siempre tuve la idea de introducirme en el mundo profesional. Uno de mis retos en la vida, o lo que más me motiva incluso, es seguir mejorando por eso consigo mis desafíos, porque para mí siempre hay algo que se pueda mejorar", asegura con una sonrisa.
Y también hace mejores a los demás. Compagina la vela con charlas a empresas -este año tiene 14- en las que los valores del deporte se mezclan con sus valores personales que hacen de Echegoyen una regatista, y también persona, única.



