"Call of Duty: Modern Warfare 4 me ha convencido con su historia y una acción que va mucho más allá de los tiroteos"
La opinión de Mario Blázquez Gil

Call of Duty es una de esas sagas que siempre ha sabido llevarnos a conflictos internacionales de gran escala. Sin embargo, hay ocasiones en las que la realidad termina acercándose demasiado a lo que vemos en la pantalla. Y eso es precisamente una de las cosas que más me han llamado la atención de Modern Warfare 4.
Sin entrar en detalles que puedan destripar la historia, el juego nos presenta un conflicto ficticio que, por desgracia, cada vez resulta menos difícil de imaginar en los tiempos que vivimos. Las tensiones internacionales, las amenazas que pueden alterar el equilibrio mundial y las decisiones que toman quienes están al frente de determinados países forman parte de una historia que consigue atraparte sin necesidad de recurrir únicamente a los tiroteos y las explosiones.
Y aquí está uno de sus grandes aciertos. Modern Warfare 4 no necesita abandonar la espectacularidad que caracteriza a la franquicia para ofrecer una campaña que también tenga algo que contar. La historia me ha gustado, consigue mantener el interés y plantea una situación que, aunque pertenece al terreno de la ficción , invita a mirar con otros ojos algunas de las cosas que suceden a nuestro alrededor.
The Archer, uno de los grandes aciertos de Modern Warfare 4
Si hay un personaje que me ha convencido especialmente, ese es The Archer. El antagonista, interpretado por Mads Mikkelsen , tiene una presencia que encaja perfectamente con el tipo de amenaza que plantea esta entrega.
El actor danés aporta personalidad a un villano que consigue captar tu atención cada vez que aparece. Y es que no todos los antagonistas necesitan estar constantemente en pantalla para dejar huella. En este caso , su interpretación ayuda a construir un personaje al que apetece seguir la pista y descubrir qué hay detrás de sus intenciones.
La elección de Mikkelsen me parece todo un acierto. Su presencia encaja con el tono más oscuro de la historia y contribuye a que The Archer sea uno de los elementos más interesantes de la campaña. Sin entrar en spoilers, creo que es uno de esos personajes que consiguen elevar una historia cuando aparece en escena.
Valeria Garza y el Capitán Price: una alianza inesperada
Otro de los puntos que más me han gustado es la relación entre Valeria Garza y el Capitán Price. La alianza entre ambos aporta un elemento diferente a la narrativa, especialmente por lo que representa para dos personajes que no parten precisamente de una relación de confianza.
Pero lo más interesante está en el propio Price. Estamos acostumbrados a verlo como una de las figuras centrales de la lucha contra las amenazas que ponen en peligro la estabilidad mundial. Sin embargo, en Modern Warfare 4 nos encontramos con un capitán que se sale de lo que conocemos y toma un camino completamente diferente.
Y ojo, porque este cambio no es simplemente una cuestión de actitud. También modifica la forma en la que percibimos al personaje y las decisiones que está dispuesto a tomar. Ver a Price en una situación así aporta una nueva perspectiva a su historia y permite explorar una faceta que se aleja de lo que solemos esperar de él.
Precisamente por eso, la alianza con Valeria funciona tan bien. Ambos tienen sus propios intereses y su relación añade una capa de tensión a una campaña en la que no todo es tan sencillo como identificar a los buenos y a los malos.
Un gameplay que va mucho más allá de los tiroteos
En el apartado jugable, Modern Warfare 4 también me ha dejado muy buenas sensaciones. Y una de las cosas que más me han gustado es que no todo se reduce a avanzar disparando contra cualquier enemigo que se cruce en nuestro camino. La campaña apuesta por una variedad de situaciones que le da mucha riqueza a la experiencia y evita que la acción termine resultando repetitiva.
Hay momentos en los que toca bajar el ritmo, jugar con los silencios y avanzar sin hacer ruido mientras esquivamos a los guardias. Estas secciones de sigilo me parecen especialmente interesantes porque cambian por completo la forma de afrontar una situación. Aquí no vale con apretar el gatillo y reaccionar rápido: hay que observar, tener paciencia y elegir bien cuándo moverse para no acabar descubiertos.
Y lo mejor es que estos momentos encajan muy bien con el ritmo de la campaña . Después de una secuencia cargada de acción, tener que avanzar con cuidado, pendiente de cada movimiento y sin llamar la atención, aporta una tensión diferente que se agradece mucho.
También quiero destacar los combates cuerpo a cuerpo, que me parecen de lo mejor que tiene el juego. Hay enfrentamientos que consiguen transmitir una intensidad especial y que van mucho más allá de apretar un botón para acabar con un enemigo. En concreto, hay uno que me ha gustado muchísimo, pero del que no vamos a hablar para evitar cualquier spoiler. Simplemente diré que es de esos momentos que se te quedan grabados cuando terminas de jugar.
A todo esto hay que sumar las persecuciones por medio de la ciudad y otras situaciones que rompen con la estructura habitual de los tiroteos. Esa variedad de acciones hace que la campaña tenga un ritmo mucho más dinámico y que nunca tengas la sensación de estar haciendo exactamente lo mismo durante demasiado tiempo.
Al final, la riqueza del gameplay está precisamente en esa combinación de disparos, sigilo, silencios, combates cuerpo a cuerpo y persecuciones. Call of Duty sabe que la acción es una parte fundamental de su identidad, pero Modern Warfare 4 demuestra que también puede ofrecer momentos interesantes cuando te obliga a dejar el arma en segundo plano y afrontar los desafíos de otra manera.



