¿Es 'Call of Duty: Modern Warfare 4' el salvavidas que la franquicia necesitaba?
Os damos nuestras impresiones sobre el nuevo juego de Infinite War

Tras la sangría de jugadores y las decisiones controvertidas de Black Ops 7, me he sumergido en la beta de Modern Warfare 4 para comprobar si Infinity Ward ha logrado enderezar el rumbo. Venimos del más absoluto barro, y aunque esta primera toma de contacto me ha dejado sensaciones agridulces, hay motivos para creer que la saga está intentando recuperar su identidad.
La campaña: El regreso de la guerra de trincheras
Lo primero que probé fue la misión de la historia en Corea del Norte, y la experiencia ha sido bastante buena. Me alivia confirmar que han escuchado a la comunidad y le han dado cariño a esta Campaña , aunque en la beta apenas juegues la primera misión.
Encarnar al soldado Park, avanzar con una tanqueta y asaltar una central nuclear en llamas me ha devuelto esas vibras al más puro estilo Call of Duty. Seguro que no será una bomba en el sentido narrativa, pero es un paso en la dirección correcta.
Un multijugador a lo bestia
Aquí aparecen sensaciones encontradas. El gameplay de inmersión está bien conseguido : el fusil se adapta de forma espectacular a las coberturas, el balanceo, el movimiento MUY fluido... pero todo es excesivamente caótico. Mueres a una velocidad tan rápida que el juego te anima a correr como pollo sin cabeza por todo el mapa , algo que puede gustar o no, dependiendo de la preferencia del jugador. A mí me gusta este estilo, así que no pongo problema.
Eso sumado a que el daño es excesivamente alto, sobre todo por los disparos a la cabeza , algo que se acerca más a los shooters más tradicionales.
El diseño de los mapas me ha dejado, de nuevo, un sabor de boca bastante agridulce . Por un lado, algunos como Silkworm o Cachette resultan bastante sólidos y disfrutables, sin embargo, cuando saltamos a escenarios más cerrados y caóticos como Transit 213, salen a relucir los problemas más evidentes.
Y este no es otro que los respawns . Es verdad que todavía es la beta y hay tiempo para corregirlo, pero la experiencia se vuelve desquiciante. El sistema termina por provocar un bucle frustrante en el que mueres y, al reaparecer, tienes a un enemigo literalmente respirándote en la nuca, o revives directamente en la línea de fuego sin tiempo siquiera para apuntar.
Algo a mejorar también es el sistema de audio, ya que, aunque escuches a un enemigo, es muy complicado situarlo espacialmente . Es muy difícil distinguir si las pisadas proceden del piso de arriba o de tu derecha.
Por volver a lo bueno, se agradece enormemente que tengamos a de vuelta unos menús limpios, intuitivos y directos. Infinity Ward ha dejado en el olvido esa interfaz de bloques con la que la comunidad no estaba nada contenta. Y a nivel técnico poco que añadir, el juego cumple a la perfección a 60 FPS.
Call of Duty: Modern Warfare 4 tiene ante sí una tarea titánica. Las intenciones de Infinity Ward son buenas y evidentes: a falta de ver el juego final, MW4 no es la revolución definitiva, pero acierta al prometer una estética puramente militar sin crossovers absurdos .
Infinity Ward todavía tiene margen de mejora antes del lanzamiento oficial, pero debe tomar decisiones para equilibrar su juego. Si lo logran, Modern Warfare 4 tiene los mimbres para ser el gran renacer que los veteranos llevamos años esperando . Si no lo hacen, la crisis de identidad de la franquicia no hará más que agravarse. Las bases están puestas; ahora, la pelota está en su tejado.



