Ir al contenido
jomperrAgregador de noticias
← Videojuegos · Juegos

¿Y si combinásemos la magia del JRPG con la táctica de un RTS anime? Análisis Brigandine Abyss

Os contamos qué nos ha parecido este nuevo tactics muy a la japonesa.

Marcos Wagih1512 palabras

Como buen amante de los RPG de estrategia por turnos del género tactics , estaba muy atento al lanzamiento de Brigandine Abyss .

Novicio en la saga, que no en este tipo de juegos, ni la ausencia de textos en español —aspecto que puede ser problemático para los jugadores hispanos debido a que no maneja un inglés tan simple— me echó para atrás.

Su estética anime y la posibilidad de jugar un modo campaña cuya perspectiva cambia en función de cuál de las seis facciones empuñemos en nuestro teclado y ratón (yo lo jugué en PC) eran reclamos demasiado potentes como para que simplemente los ignorara. Hoy por hoy no me arrepiento de haberme dejado llevar, porque he disfrutado del que es un buen juego.

Análisis de Brigandine Abyss

Uno con altibajos más allá de esa ausencia de localización, pero bastante obviables por todos aquellos que ya saben qué es un tactics cuya principal característica es la de o frecer un doble sistema de juego tan profundo como complejo .

Ciertamente, la barrera de entrada de Brigandine Abyss no es ninguna tontería . Sin textos en español y con un sistema de juego muy denso que requiere de varias horas de tu tiempo para empezar a entender qué está ocurriendo, cuesta hacerse con él.

No obstante, cuando lo haces, si eres de los que disfrutan de las experiencias que te proponen gestionar tu propio imperio medieval a través de una interfaz al tiempo que desarrolla su acción mediante un sistema de combate por turnos que va más allá de la complejidad de FE o FFT , ojito con este juego.

Táctica por turnos, gestión de imperios y mucho anime

De buenas a primeras, Brigandine Abyss nos presenta un doble modo de juego. El primero, y el más importante, es la clásica campaña . Esta, no obstante, se divide en seis facciones.

El segundo es algo así como un compendio de misiones de extensión más reducida en las que se nos propondrán distintos objetivos bajo el mismo paraguas jugable que la campaña.

Estas últimas no requieren de mucha explicación más allá del hecho de que nos ofrecen una alternativa de juego para cuando buscamos algo más directo y de que suman un buen puñado de horas adicionales a un título que no dice ser precisamente corto.

Es más, cada facción de la campaña puede requerirte entre 15 y 20 horas en función de la dificultad que escojas. En fácil te llevarán de la manita, en normal tendrás que pensar un poco y en difícil vas a sufrir . El escalado es muy notorio y, aunque está bien equilibrado, el salto a nivel de reto es importante.

Sea como fuere, antes de profundizar en esto, ¿qué tal está la historia? Diría que normal. Por un lado, la posibilidad de revivir la misma historia desde seis puntos de vista diferentes tiene un atractivo importante. Recuerda a FE en varios sentidos, pero llegando incluso más lejos.

El caso es que no tiene el mismo empaque narrativo. Su estética anime va más allá de ser un reclamo audiovisual muy potente . Bebe de sus mismos clichés en no pocas ocasiones, haciendo que su guion no sea tan sólido como cabría esperar. Es relativamente previsible.

Esto no quiere decir que no tenga valor ninguno. Lo cierto es que tiene su aquel, especialmente por el carisma de no pocos personajes. Hay un elenco muy amplio, y muchos de ellos están bastante bien escritos . Si tenemos en cuenta que solo podremos conocer de verdad a unos u otros según la facción, gana incluso más.

Pero la historia es lo que es. No es el mejor de su escuela ni en narrativa ni en diálogos. La ausencia del español tampoco lo pone fácil, por lo que no diría que es el gancho que os hará comprar o no este juego . Es más bien la excusa para disfrutar de su combate.

Antes de hablaros de este, sí que me gustaría deciros que la campaña se basa, más o menos, en expandirte por tu territorio mientras te enfrentas al típico imperio expansionista que amenaza con consumir el mundo tal y como lo conoces por una codicia desmedida.

Es algo que ya hemos visto en otras ocasiones y que aquí no sorprende. Cumple y ya. Es por eso que no tengo reparo alguno en decir que la jugabilidad lo es prácticamente todo a la hora de recomendar o no Brigandine Abyss . Es un gran baluarte. Su principal bastión.

Muy enfocado a cierto nicho de jugadores, lo nuevo de Adglove tiene unas primeras horas de juego duras de digerir . Arranca lento, tiene muchos conceptos, es denso y cuesta pillarle el punto. Es, junto a la ausencia del español, su principal problema.

El caso es que detrás de todo eso se esconde un buen juego. Uno bastante mejor que el menos del 40 % de críticas positivas que tiene en Steam. Aunque respeto la opinión de la comunidad, tengo la sensación de que se está siendo un poco injusto con él .

A fin de cuentas, s us dos modos de juego son bastante entretenidos si te gustan ambos . Por un lado tenemos el clásico sistema de combate por turnos a lo tactics . La base es la misma de siempre: escenarios divididos en cuadrículas en donde podemos mover a distintas unidades.

Sigue la dinámica de casi cualquier JRPG anime con habilidades especiales, diseños histriónicos y monstruos de fantasía . No esconde sus referencias: las desarrolla al máximo, haciendo alarde de una gran pasión por la estética nipona y sus características.

Volviendo al tema, controlaremos a distintos escuadrones de unidades a través de escenarios bien diseñados en los que (especialmente en difícil) cualquier movimiento puede acabar siendo fatal. Perder unidades no es agradable, pero forma parte de la experiencia y encaja.

Si habéis jugado a otros tactics, como Fire Emblem, os recordará a ellos. En esencia, el género siempre es así, pero Brigandine Abyss trae algo muy curioso: hay personajes que pueden controlar cierto número de monstruos y usarlos en combate... o fusionarse con ellos .

Este detalle es muy interesante, ya que permite aprovechar distintas unidades de muy diversas maneras . La amplitud táctica que nace de este mero detalle es impresionante, ya que amplía tanto el abanico de opciones que hasta resulta abrumador, pero en el buen sentido.

Por desgracia, las animaciones y las visuales en combate no son muy allá, siendo su talón de Aquiles gráfico. Con lo bonito que es el diseño anime de sus personajes, es una pena que en lo técnico aquí no destaque . Más siendo donde más horas vamos a echar.

En lo que respecta al combate, tendremos distintos tipos de unidades, y la posición en los tres ejes (X, Y, Z) es importante. Si me ciño a lo meramente táctico, el juego esconde una profundidad muy larga que va más allá de las típicas evoluciones de clase y evoluciones.

Aquí destaca positivamente, por lo que pienso que se ha hecho un buen trabajo si dejamos a un lado lo gráfico . Dicho esto, la otra pata de su jugabilidad radica en la gestión. Visualmente hablando, se resume en un conjunto de menús e interfaces desde las que podemos realizar distintas gestiones.

Además de controlar el estado de nuestros personajes y adquirir ítems (mucho más importante de lo que parece, porque nuestros rivales pueden hacerlo, y eso nos pone en desventaja si no hacemos nada), podremos gestionar el imperio .

¿Cómo? Pues, por ejemplo, enviando unidades a misiones no jugables que harán que no podamos usarlas en combate, pero que podrán traernos beneficios posteriores si hemos elegido bien . No vale con mandar a cualquiera: hay que prestar atención a qué se necesita.

Este apartado de gestión trae consigo otros quehaceres, siendo esta la razón por la que digo que el inicio es lento. Dominar combate y gestión en pocas horas no es fácil y puede resultar un tanto tedioso . Sin embargo, cuando pasa, la sensación es buena. Se disfruta.

Quizá Brigandine Abyss no sea ni el mejor de gestión ni el mejor tactics, pero combina bien ambos aspectos . Es un buen juego dentro de sus limitaciones, especialmente las técnicas, siendo en las que más flaquea, y la ausencia de textos en español.

Le cuesta arrancar, pero porque esconde una gran profundida d. Es un juego con infinidad de opciones y posibilidades estratégicas que nos deja controlar el escenario de cientos de maneras diferentes. Ahí es uno de los juegos que más lejos llega .

Más todavía si tenemos en cuenta su enorme variedad de unidades, la importancia de la gestión de territorios, lo bien que encaja la banda sonora y la presencia de ese modo misiones que te permite visitar otros campos en otras condiciones de manera sencilla .

No se resume en enviar unidades de un lado a otro. Hay variables dentro y fuera del propio combate, lo que hace que sea incluso más intenso. Personalmente, sí lo recomendaría, pero siempre teniendo en cuenta cuáles son sus características .

VideojuegosJuegoscombinásemostáctica

Ver fuente original de la noticiaContenido patrocinado

Más de Videojuegos · Juegos

Secciones