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Sin él, Hollow Knight y Ori no existirían, y ha regresado por la puerta grande. Análisis Castlevania: Belmont’s Curse

Ya hemos probado el nuevo metroidvania Castlevania: Belmont’s Curse y os contamos que nos ha parecido.

Marcos Wagih1500 palabras

Konami ha recuperado una de sus sagas más emblemáticas con el lanzamiento de Castlevania: Belmont’s Curse , un juego que recuerda muchísimo a la serie de Netflix .

No es casualidad: están relacionadas, pero quizá no de la manera que esperabas. Uno de los aspectos más destacados de la ficción televisiva fue, sin duda, su dirección artística .

Tanto el diseño de los personajes como la paleta de colores tenían un encanto único que el juego parece recuperar. No es casualidad, y es que sus propios creadores reconocieron en una entrevista para PC Gamer que se habían inspirado en ella.

Esto es algo que se hace muy evidente en cuanto tomas el control de Rose Belmont por primera vez. La hija de Trevor y Sypha parece haber salido de la serie, pero sin perder su personalidad .

Los escenarios. Los colores. La escenografía . Castlevania: Belmont’s Curse es como el hijo del clásico y la serie. Coge un poco de uno y de otro, pero sin llegar a ser el clon de nadie. No es "el hijo de".

Análisis de Castlevania: Belmont’s Curse

Por supuesto, no podemos reducirlo todo a estética y esencia. Menos cuando las cosas le han ido tan bien. Evil Empire y Motion Twin (desarrolladoras) tenían la difícil tarea de recuperar y contemporaneizar una fórmula que lleva dando años de sí .

Castlevania, junto a Metroid, dio origen a un género cuya revolución se ha hecho muy evidente. The Messenger. Hollow Knight. Ori and the Will of the Wisps. Guacamelee! Axiom Verge. Y Bloodstained, por supuesto.

Solo hace falta echar un vistazo atrás para darse cuenta de lo importante que ha sido Castlevania para la industria. Muchos de los mejores juegos de los últimos años se han inspirado directamente en él .

Castlevania: Belmont’s Curse no es una excepción . De hecho, la suya era una tarea incluso más compleja debido a que porta su nombre. Pero podéis estar tranquilos: está a la altura de las expectativas salvo por un detalle: en PC ha tenido problemas de lanzamiento.

Si valoramos el juego por su calidad, es indudable, pero si nos atenemos a la experiencia de la comunidad, hay muchos usuarios cuya pantalla se queda en negro sin remedio. Es algo que tienen que solventar cuanto antes en función de la frecuencia (Hz) .

A mí no me ha pasado, eso sí, y mi experiencia ha sido muy positiva . En lo que respecta a esta, os puedo contar a modo de presentación que es un metroidvania (lógico) de desplazamiento lateral en 2D.

Protagonizado por Rose Belmont, Castlevania: Belmont’s Curse toma los fundamentos de la franquicia y los actualiza a tenor de las peculiaridades propias de los metroidvania modernos.

En general, el resultado es bueno, aunque a veces genera algunas fricciones de ritmo.

Castlevania se renueva con las mejoras de un género que él mismo inventó

La historia nos sitúa en París, 11449, ciudad asediada por toda clase de criaturas demoníacas . Rosa, nuestra protagonista, es la hija de uno de los clanes de cazavampiros más célebres de la historia y uno de los mayores clanes de usuarios de magia de la historia... allá en su momento.

Castlevania: Belmont’s Curse marca su origen, siendo esta la primera vez que podemos jugar con ella en un título de la franquicia . Así pues, le pone las cosas fáciles al jugador que no conoce la saga mediante un personaje con el que puede conectar incluso sin experiencia previa.

No hace falta conocer la cronología de Castlevania para seguir sus acontecimientos , aunque es igual de cierto que el juego está plagado de referencias que solo los más veteranos reconocerán. Es lógico e inevitable, ya que desvincularse de su pasado no era una opción.

Todo sea dicho, Castlevania: Belmont’s Curse no destaca en exceso por su historia . El guion es sólido y la historia funciona gracias a que dispone de una narrativa con ritmo, pero de pocos alardes y no tanta profundidad.

Algo recurrente en un género que apuesta por la jugabilidad como caballo de batalla, siendo este otro ejemplo más. Así pues, la aventura de Rosa pasa muchísimo por la exploración y el combate , siendo este último uno de sus grandes pilares.

Rose dispone de varios tipos de arma con las que enfrentarse al enemigo, pero el elemento que hace que Belmont’s Curse se sienta como algo más único es la presencia de las cartas del tarot .

Siguiendo la herencia del clan Belnades, R ose puede usar distintos poderes mágicos que le aportan tanto herramientas de combate como de exploración. Estas son las que marcan, de hecho, su progreso.

Hasta que no se obtienen ciertas capacidades, hay áreas a las que no se pueden acceder, por lo que el mapa es otro personaje más con el que interactuar de manera reiterada a medida que progresamos en nuestra aventura.

Este progreso, por cierto, no se limita a las estadísticas, sino que afecta a nuestra manera de luchar y explorar . Hay distintas combinaciones de armas y magias, por lo que —junto a la esquiva— se pueden definir distintos estilos de juego.

Si a esto le sumamos que las cartas tienen objetivos secundarios para mejorar sus capacidades, podemos hablar de un buen sistema de desarrollo que incentiva la experimentación .

Conecta de manera muy fina el combate con armas más tradicional de los metroidvania con la herencia mágica de Castlevania y los Belnades, dando lugar a un sistema de juego directo, entretenido y divertido.

Todo sea dicho, Rose a veces se siente algo lenta como personaje en ciertas situaciones, sobre todo con la magia, cuando tenemos en cuenta la velocidad y la agilidad que exigen este tipo de juegos.

Hay magias y movimientos pesados que ofrecen mucha contundencia, pero que contradicen ligeramente el estilo que propone Castlevania: Belmont’s Curse. Cuesta habituarse a sus cambios de ritmo .

Sea como fuere, el combate es divertido y las cartas del tarot son una adición positiva en términos generales que permiten que los jefes resalten incluso más de lo normal.

El diseño del mapa y los monstruos es un acierto en ambos casos , destacando a los bosses por su buen hacer. Con una dificultad bien medida que se puede ajustar (no es el metroidvania más exigente del mercado, pero tampoco es fácil), no flaquea en lo más importante.

Un metroidvania a la altura del legado

Hablo, además de ese buen combate, del mapa, por supuesto, que conecta bien sus zonas pese a que a veces hay escenas demasiado recargadas , lo que dificulta su visionado.

Su apuesta por el estilo barroco es genial, y la dirección artística brilla por su excelsa puesta en escena , pero hay momentos en los que no hila tan fino todos sus elementos.

El resultado, en cualquier caso, es bueno, ya que —más allá de ciertas plataformas cuya curva de dificultad no está bien integrada con el resto de elementos— la mayoría de sus apartados responden con soltura .

El sistema de desplazamiento, el combate, la exploración, etc. funcionan y ofrecen alternativas a través de una aventura que establece bien los parámetros de su mapa para que los secretos sean visibles, pero no evidentes, las plataformas resulten satisfactorias y el recorrido del mapa no sea una locura.

Aquí es donde el juego demuestra buena parte de su potencial . Encontrar una ruta oculta, descubrir una mejora o regresar a un lugar que antes parecía imposible de superar ofrece una sensación de progreso muy satisfactoria.

Sin más, eso de usar tu látigo como si fueras Indiana Jones para ir de un lado a otro se siente genial . También sirve para aproximarse a los enemigos y encadenar ataques aéreos. Siendo un Castlevania, pues le sienta muy bien, la verdad.

El inconveniente aparece cuando los escenarios exigen demasiada precisión . Algunas secciones de plataformas, trampas y saltos encadenados pueden resultar frustrantes, especialmente cuando el control no transmite la inmediatez necesaria.

A modo de resumen, podría decirse que Castlevania: Belmont’s Curse es un metroidvania con un apartado gráfico y sonoro precioso , con momentos muy inspirados y una ejecución muy sólida, aunque con pequeñas piedras y obstáculos.

Castlevania está de vuelta

Entonces, ¿merece la pena? ¿Es un buen juego? Mi respuesta en ambos casos es afirmativa . Konami ha logrado recuperar la senda de la saga con un juego muy bien planteado que es, ante todo, divertido.

Tiene sus fallos, como todo, pero es una entrega muy recomendable para cualquier amante del género metroidvania. Se entiende perfectamente por qué sus antecesores pusieron la primera piedra y de dónde viene .

Es menos ágil que otros títulos similares , pero a cambio ofrece un sistema de progresión bastante personal y un buen abanico de opciones tanto en combate como en exploración.

Su mayor acierto consiste en comprender qué hace atractivo a Castlevania y construir sobre esa base sin depender exclusivamente de la nostalgia. No revoluciona el género, pero demuestra que la saga todavía tiene espacio para ofrecer aventuras interesantes .

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