Este JRPG es como un anime de fantasía oscura que no deja de jugar con el tiempo. Así es Qliphah in Providence's Shadow
Es uno de los lanzamientos más peculiares de los últimos meses y su combate nos sigue dejando desconcertados.

Cuando hablamos de rol japonés , no es raro pensar en juegos que necesitan de numerosas horas para explicar qué quieren hacer, mientras que otros lo dejan muy claro desde el primer combate.
Qliphah in Providence's Shadow pertenece a ese segundo grupo pese a que, en realidad, es bastante difícil de encajar en un género concreto. En la práctica es un JRPG táctico, pero en la teoría nos encontramos con una narrativa más del tipo novela visual.
Además, mezcla una idea muy particular en la que gestionamos combates a través de un indicador que funciona como una línea temporal de ataque que se combina con un sistema de contraataques en tiempo real, dando lugar a una experiencia bastante particular.
Así es Qliphah in Providence's Shadow
Todo arranca en una versión alternativa de Tokio con un carácter apocalíptico . Tras un evento llamado Colapso del Mundo, la realidad se erosionó hasta límites insospechados.
Con un aire muy marcado, tiene un espíritu muy japonés; es como esos animes de ciencia ficción oscura a los que tanto les gusta exagerar los diseños de sus personajes y de los enemigos a los que nos enfrentamos a través de tatuajes y realidades histriónicas .
Es café para cafeteros, como se suele decir, que gusten de una estética muy nipona . Personalmente, me encuentro dentro de ese grupo, así que sí, su presentación es de las que me llaman la atención.
Sea como fuere, no se puede decir que sea esencialmente innovador, ya que las Aberraciones, m onstruos nacidos del Colapso del Mundo a los que nos enfrentamos , o la misma línea narrativa, siguen pautas que ya hemos visto en otras sagas y videojuegos.
Tampoco sorprende que uno de sus protagonistas sea un hombre en apariencia cualquiera, Souma Hoshigami, que se acaba involucrando en una lucha por la supervivencia después de sufrir un ataque y convertirse en un híbrido entre humano y aberración .
Tras una presentación argumental bastante cliché, con una dirección artística muy potente, Qliphah in Providence's Shadow arranca. A partir de este encuentro, comenzamos a investigar toda clase de fenómenos por la ciudad.
Al parecer, una droga demoníaca está causando estragos por la ciudad , haciendo que el colapso vaya a peor y que la ciudad se encuentre en horas bajas.
A través de todos estos elementos, Arc System y Unite Plus construyen una historia que mezcla ciencia ficción, fantasía oscura y terror para construir un mundo marcadamente japonés.
Partiendo de esta base, se podría entender que en lo demás también es un JRPG tradicional en su manera de contar la historia y el combate, pero no del todo.
Cierto es que emplea géneros y mecánicas previamente establecidas, pero intenta hacerlas suyas con una mezcla que no siempre sale del todo bien .
La suya es una propuesta de extremos que, o te gusta, o la detestas. Para empezar, su narración se acerca mucho a una novela visual , con escenas repletas de diálogos, imágenes en estático y alguna que otra selección.
Combina esta manera de narrar con u n desarrollo centrado en la investigación que nos hará visitar distintos puntos de la ciudad a través de un mapa de Tokio en el que podremos ver un resumen de lo que sucede.
La urbe se explora con cierto grado de libertad, pero de manera segmentada y algo recortada. Las localizaciones funcionan como puntos de investigación y los eventos van apareciendo a medida que avanzamos por ellas .
Mientras, el mundo va cambiando, y es que el paso de los días, el ciclo entre el día y la noche y el propio calendario afectan al jueg o. Es por esto mismo que hay quienes encuentran que le falta algo de ritmo debido a que dedica una parte muy importante a esa dinámica de novela visual.
El juego incluso introduce una especie de red social dentro del propio mapa. A través de ella podemos encontrar pistas relacionadas con algunos secretos .
Es una mecánica que quizá, con algo más de trasfondo, le habría dado mucho juego, pero no está tan desarrollada como quizá cabría esperar de algo con más empaque, pero que a mí me ha gustado .
El combate es donde Qliphah cambia completamente de registro
La parte más peculiar llega cuando aparecen las Aberraciones. Qliphah in Providence's Shadow utiliza un sistema denominado Tactical Counter-Timeline.
Se define mediante una línea temporal que muestra los ataques que están preparando nuestros enemigos. Es complejo, sobre todo al principio, y la curva inicial es pronunciada .
A grandes rasgos, en lugar de esperar al turno, podemos utilizar la información de esta línea para preparar acciones intentando interrumpir las del enemigo.
La clave está en que el juego nos deja ralentizar o detener el tiempo para estudiar la situación. Podemos ver cuándo llegará un ataque, qué está preparando el enemigo y qué habilidades tenemos disponibles antes de decidir nuestra siguiente acción.
Las habilidades pueden colocarse en una secuencia para crear cadenas de ataques , de manera que la planificación termina convirtiéndose en una parte fundamental de cada enfrentamiento.
Por eso, el sistema no encaja del todo con el combate por turnos ni con un RPG de acción tradicional. Las batallas se suceden en tiempo real, pero con muchas pausas, lo que nos permite adoptar diferentes enfoques .
Es... extraño, siendo esta una de las razones por las que es un juego tan ambivalente: o te encanta, o lo detestas. Yo estoy más en la primera línea , pero todo depende de los gustos de cada uno.
Fantasía grotesca con sabor a JRPG
Con todo esto, Qliphah in Providence's Shadow termina ofreciendo una mezcla bastante peculiar . Tiene la estructura narrativa de una novela visual, utiliza una investigación sobre un Tokio en decadencia y coloca en el centro un sistema de combate que convierte la previsión de los movimientos enemigos en su principal herramienta.
No es, por tanto, el típico RPG japonés basado únicamente en subir niveles y enfrentarse a enemigos cada vez más fuertes. Buena parte de su identidad está precisamente en cómo mezcla esos elementos y, sobre todo, en la forma en la que utiliza el tiempo para cambiar nuestra manera de combatir .
No de manera perfecta, pero funciona, y dentro de su público, lo cierto es que tiene un buen acabado. Es disfrutable, pero te tiene que llamar mucho su premisa. Si es así, seguramente te acabe gustando.




