Pokémon cierra 30 años de historia con un eventazo y solo una pega: ser exclusivo
Es una pena que este tipo de celebraciones, por su propia definición, no estén al alcance de todo el mundo.

El evento más grande de la historia organizado por Pokémon en sus 30 años de vida . El Mundial de San Francisco de 2026 ha elevado los estándares de la compañía hasta límites nunca vistos. Lógico, ya que hablamos de la celebración de tres décadas haciendo historia en el mundo de los videojuegos, los TCG, el anime, el manga y más.
Ante tal premisa, las expectativas para con lo que tenía TPCi entre manos eran titánicas . El anuncio de que celebraría de manera simultánea el Mundial junto al Pokémon XP las elevaron incluso más.
Ninguno decepcionó, mas fue este último el que acaparó toda la atención. Alojado en el Moscone Center, un recinto de 65.000 metros cuadrados , se presentó al mundo como una oda a la nostalgia.
El Mundial de Pokémon y la Pokémon XP, una celebración por todo lo alto
Ya en primera instancia se veía venir. El recibimiento no podía ser mejor: una recreación del famoso puente de San Francisco coronado por varios de los Pokémon más representativos no solo de la franquicia, sino también del propio Mundial.
Tras este entraba en escena lo que acabó recibiendo el nombre de Rayquaza Road, poco más que un largo camino de césped artificial sin nada de especial. Desde él se podía acceder tanto al interior del Moscone Center como a algunas de sus primeras atracciones.
Fueron estas las que se llevaron más atención. Desde un pequeño estadio de atrezo que recuperaba la mítica batalla introductoria de Rojo, Azul y Verde con Gengar y Nidorino, hasta un tren con skin de Rayquaza, pasando por un pequeño tiovivo Pokémon , un área de patinaje, varias estatuas, un LEGO gigante que fue cobrando forma a través de los visitantes a lo largo de todo el fin de semana o un Pikachu hinchable gigante.
La viva definición de nostalgia. Muy enfocado a los fans más veteranos de la franquicia , lo cierto es que supo encontrar el equilibrio entre lo clásico y lo nuevo. Lejos de olvidarse de sus seguidores más fanáticos, era un espectáculo para todo el mundo.
Pero eso era solo el principio. La Rayquaza Road no era lo suficientemente extensa como para rememorar y conmemorar 30 años de historia . Solo era el aperitivo.
Un viaje con 30 años de historia
El Moscone Center se divide en dos pabellones interconectados tanto por la Rayquaza Road como por un puente elevado . Segmentado en varios pisos, centró casi todo su contenido tanto en la planta inferior como en la primera.
El recibimiento era sencillo, pero muy adecuado: varias cartas Pokémon tamaño humano, una sección en la que los visitantes del evento podían realizarse fotos con distintos Pokémon gigantes cuya identidad cambiaba con el paso de las horas, el primero de muchos carteles especiales para obtener contenidos exclusivos en sus juegos...
Lo realmente importante estaba abajo y lo cierto es que cualquier tipo de expectativa se quedaba corta. The Pokémon Company sorprendió a propios y extraños con un despliegue sin precedentes . Lo nunca visto.
La combinación del Pokémon XP con el propio Mundial dio dos grandes secciones . La del torneo, en la que todos los competidores se reunieron en busca de la tan ansiada final, y la experiencial.
Lo cierto es que la primera sorprendió por su elevado tamaño . Bien organizada y con una disposición correcta, no traía grandes sorpresas, pero no era lo que se buscaba. Sobria y bien ordenada, cumplió con su propósito: cobijar a todos los competidores.
La sección experiencial estaba repleta de contenido. Además de diferentes paneles (como el de Historias Pokémon: Las desventuras de Sirfetch'd y Pichu, serie que confirmó su lanzamiento para 2027 en Disney+) o el del arte detrás de las cartas full art de Pokémon JCC, tuvimos de todo .
A través de estos primeros se profundizó en distintas facetas de la franquicia. Por ejemplo, en el de LEGO se explicó al público el funcionamiento de los nuevos sets con sonido , una de sus grandes novedades.
Fueron, como poco, bastante informativos, aunque el ritmo de algunos se ralentizó algo más de la cuenta. Pese a ello, c omo experiencia fue algo único... al igual que todo el evento .
Permitiéndome un segundo pasar a la primera persona, os puedo decir que vivir todo esto desde dentro fue como volver a mi infancia . Durante unos días no fui solamente un periodista, fui también un fan de la franquicia que volvió a sentir la magia de un niño pequeño que solo quiere disfrutar de aquello que ama.
Volviendo al tema en cuestión, la Pokémon XP estaba repleta de contenidos, como ya dije . Uno de los más destacados fue, sin duda, el taller de LEGO, un experiencial en el que podías vivir una aventura con un Pokémon de LEGO para luego construir tu propio trofeo de Campeón y llevártelo a casa.
En el Museo Pokémon se podían repasar sus 30 años de historia, haciendo especial hincapié en sus elementos más clásicos . También se podían encontrar LEGO gigantes para hacerse fotos, exposiciones de arte, trajes especialmente confeccionados con la franquicia en mente...
El Snorlax de felpa gigante fue una sensación , las secciones de juego libre estaban siempre llenas y las figuras de muestra tenían una calidad impresionante. Era un espectáculo. Uno difícilmente superable, pero que gustaría encontrar año tras año.
La nota negativa la puso el rally de pins, una actividad mediante la cual se podían obtener pins exclusivos que acabó demasiado pronto . El viernes duró buena parte del día, pero el sábado cerró enseguida y el domingo ni abrió por falta de piezas. Es un fallo que no debería volver a repetirse.
Pero aquello no empañó el evento, ya que su ejecución fue sobresaliente . Con buenas medidas de seguridad y muchas facilidades para encontrar cualquier cosa, no solo fue un espectáculo para el fan, sino un entorno seguro en el que disfrutar.
Uno en el que, además, tuvieron lugar desfiles de Pokémon gigantes , talleres de todo tipo (como el de hacer tu propio Pichu de arcilla y, creedme, no queréis ver el mío), charlas especializadas...
En resumen, la Pokémon XP que tuvo lugar de manera paralela al Mundial de Pokémon de San Francisco de 2026 hizo honor a su nombre. Fue toda una experiencia y es algo que cualquier fan de la saga disfrutará siempre que tenga lugar.
Sobresaliente en su propuesta, transmitió 30 años de historia con amor, cariño y respeto . Había muchas cosas que ver... además de colas bastante largas.
Sea como fuere, TPCi dio con la tecla, dejándonos con el mayor evento jamás organizado en torno a la franquicia . Ha puesto los estándares muy altos, por lo que ofrecer algo tan bueno el año que viene se antoja como muy complicado.
No obstante, esperamos que así sea. Quizá no todos los años una franquicia cumple 30 años, pero fans sedientos de Pokémon hay todos los años en todas partes . Sería una pena que se quedase solo en San Francisco. Es algo que debería llegar a todo el mundo aunque sea poco a poco. Así de bueno fue.




