Alba S., dietista y entrenadora: "El problema no es el pan, es el miedo que te metieron con él..."
El pan no es el enemigo de las dietas

El pan ha sido uno de los alimentos más demonizados de las dietas para adelgazar, mantener el peso o cuidar nuestra salud. Sin embargo, el problema no es el pan en sí "sino el miedo que te metieron a este alimento" ; tal y como dice la entrenadora especializada en mujeres de más de cuarente y dietista Ana Salvaje en sus redes sociales. Y es que, el problema puede ser el contexto, las necesidades de las personas o el tipo de pan; pero nunca un alimento concreto puede ser tildado de prohibido en una dieta sana y saludable.
Muchas veces pensamos que el pan es el mayor de los problemas y, sin embargo, el alimento que daña está entre el pan que consumimos. Por ello, desde la cuenta de Hábitos Saludables señalan que se pueden realizar pequeños cambios para marcar una gran mejora a nivel nutricional y alimenticio.
Comer de forma equilibrada no significa pasar hambre ni eliminar por completo aquello que no te gusta, sino aprender a realizar preparaciones más inteligentes, limpias y positivas para tu organismo.
Entre los cambios que sugieren, subrayan consumir de forma moderada la mantequilla y el queso crema (por su exceso en grasas), y la mortadela, el jamón cocido y el salami o salchichón por su alto procesamiento y contenido en sal. Para sustituir estos acompañamientos, recomiendan proteínas como el huevo, el queso cottage, el pollo desmechado, el atún o el hummus.
Por qué no se debe prohibir un alimento
La especialista citada con anterioridad, menciona que prohibir un alimento es nocivo para el consumidor, ya que después de tener estos como algo que no se debe consumir, aparecen el atracón, la culpa y la sensación de que no tienes falta de voluntad.
Lo que sí se debe aprender es a consumir los alimentos con cierto equilibrio y, en el caso del pan, escoger aquellos más saludables y óptimos para nuestra situación concreta, además de tener claras las mejores opciones para acompañar nuestro pedacito de pan.
El pan no es un enemigo, y debe y puede formar parte perfectamente de una alimentación saludable si lo acompañas de proteína, verduras y grasas buenas. La alimentación equilibrada es sencilla si se sabe cómo y, uno de los primeros pasos, es no demonizar ningún alimento para que no se mantenga en la lista de prohibidos. Nutrirnos es importante, una de las partes fundamentales del día a día y, por ello, debemos informarnos sobre cuál es la manera más recomendable, equilibrada e integral.


