Este alimento puede ser el principal defensor de nuestro organismo contra el cáncer: cuanto más maduro, más efectividad tiene
Las manchas negras de esta fruta contienen efectos anticancerígenos

Muchas veces, desechamos la fruta por verla más oscura de lo normal. Si la cáscara no tiene el color habitual solemos pensar que está en mal estado y que no es comestible. Pero cuidado, porque esas manchas en algunas frutas podrían ser más beneficiosas de lo que pensamos.
Es el caso de los plátanos . Según un estudio realizado en la Universidad de Tokio , cuanta más maduro está, más efectos contra el cáncer tiene. Esa madurez suele mostrarse en las manchas negras que aparecen en la cáscara. Al compararlos con los amarillos, los investigadores descubrieron que los más maduros eran ocho veces más eficaces .
¿Qué tiene el plátano maduro que le convierte en un aliado contra el cáncer?
Los plátanos maduros producen una sustancia llamada TNF (factor de necrosis tumoral) que tiene la capacidad de combatir las células mutantes. Esta TNF interacciona con las células tumorales para activar citolisis o muerte celular. La interacción con receptores de TNF sobre las células endoteliales, conducen a una mayor permeabilidad vascular permitiendo a los leucocitos acceder al sitio de infección.
Los investigadores analizaron diferentes frutas: plátano, uva, manzana, sandía, piña, pera y caqui, y determinaron que dio los mejores resultados, pues incrementó el número de células blancas de la sangre, mejorando la inmunidad del cuerpo que produce la sustancia anti cáncer TNF.
Los otros beneficios del plátano
Más allá de este poder, esta fruta es también un buen aliado contra la depresión. Diversos análisis químicos han demostrado que el plátano contiene triptófano, que, según los psiquiatras, es un aminoácido que puede convertirse en serotonina que mejora el estado de ánimo y alivia los cuadros de depresión.
Además, al ser también ricos en potasio, calcio, magnesio, flúor, hierro y vitaminas del complejo B, también ayudan a combatir la resaca, la hipertensión y el riesgo de accidentes cardiovasculares.



