Elena Pérez y María Hernández-Alcalá, bioquímicas y expertas en nutrición clínica: "Un buen bocadillo para el recreo puede ser una opción saludable..."
Es posible cuidar la alimentación de los más pequeños en el recreo

No solo somos los adultos los que afrontamos septiembre con nuevos inicios y comienzos complejos y estresantes. Nuestros hijos afrontan el nuevo inicio de curso con ganas, emoción y nervios. Eso sí, en el cole, también debemos cuidar su alimentación lo que puede implicar que tengamos múltiples quebraderos de cabeza a la hora de encontrar el mejor alimento para los descansos y recreos. Pero, quizá, la respuesta idónea esté más cerca y sea más sencilla de lo que pensamos. Las bioquímicas y expertas en nutrición clínica y aplicada, Elena Pérez y María Hernández-Alcalá (fundadoras de Futurlife21), recuerdan que el bocadillo puede ser una opción saludable para nuestros hijos en el recreo.
Las especialistas señalan que han visto en las mochilas de los niños cada vez más bollos procesados, galletas o zumos, lo que les resulta ciertamente alarmante. El motivo es que, estos alimentos, generan un pico muy fuerte de glucosa que puede llevar a que los niños estén más nerviosos e inquietos sin aportarles nutrientes. Además, esos sabores excesivamente palatables, pueden desembocar en que no acepten alimentos de sabores más naturales.
Por ello, señalan que quizá volver al tradicional bocadillo puede ser una opción excelente. Y, es que, según señalan ellas mismas; un bocadillo con un buen pan y relleno de ingredientes saludables es mucho mejor que productos ultraprocesados que parecen creados para ser consumidos y escogidos fácilmente por los niños.
Comer saludable no significa prohibir
Es importante entender que, aunque hay alimentos menos beneficiosos que otros, el truco para tener una alimentación saludable no implica eliminar ni prohibir aquellos productos que son menos saludables. Lo ideal es que se haga un consumo moderado o puntual de estos alimentos.
La clave, según las especialistas, está en ofrecer a los niños alimentos que sean ricos y apetecibles porque, claro, si los niños relacionan comer sano con alimentos insípidos que no les gustan, será mucho más difícil que incorporen estos hábitos de forma fácil a la larga.
Por ejemplo, para el almuerzo, se pueden incorporar alimentos como fruta con queso y picos, un buen bocadillo, yogur bebible y fruta, tortitas de plátano, chocolat negro con fruta o bizcocho casero. Muchas de estas elaboraciones pueden realizarse con antelación y dejarse conservadas para que los padres no tengan que estar tampoco pendientes de hacer cada día una elaboración diferente. La alimentación saludable y deliciosa es posible, sobre todo necesaria, cuando se refiere a la que involucra a los más pequeños de la casa.



