Los expertos coinciden en los motivos por los que el café hace que tengas ganas de defecar: “El estómago entra en pánico”
Lo cierto es que es responsable de este comportamiento de nuestro organismo, pero indirectamente

La mayoría ha experimentado cómo, al tomarse un café , las ganas de defecar aumentan de inmediato. Muchos creen que esto se debe a la exposición de nuestro intestino a la cafeína, pero nada más lejos de la realidad. En primer lugar, hay que destacar que la mayoría de veces el café ni tan siquiera ha llegado a esta parte del aparato digestivo.
En un estudio, se calculó que la media suele estar en torno a cuatro minutos. En este tiempo, el café aún reposa en nuestro estómago. Y esta, precisamente, es la clave de por qué vamos tan rápido al baño. No es por la temperatura del café, ya que si bebemos agua caliente no suele ocurrir lo mismo. Tampoco es por la cafeína, pues si tomamos un descafeinado, la reacción no varía demasiado.
Según los expertos, lo que pasa es que nuestro estómago entra en pánico y llena la sangre de receptores con un mismo mensaje: necesitamos hacer hueco. Es por eso que el intestino rápidamente se activa y comienza a moverse hasta que el colón lo empuja todo. Y es que un café solo puede despertar tu colón como si se tratase de una comida de 1.000 calorías.
Pablo Ojeda desvela cuál es el momento ideal para tomar café
Lejos de lo que pudiera pensarse, el nutricionista reconoce que recién levantado no es el momento ideal para tomarse un café . No obstante, es cuando la mayoría de la población se lo acaba tomando: “¿Que tú te lo quieres tomar? Maravilloso, pero cuando nos levantamos tenemos unos niveles de cortisol muy altos, que es la hormona del estrés”.
Tampoco lo es nada más terminar de comer: “No es lo más recomendable del mundo porque la cafeína inhibe la absorción de algunos nutrientes esenciales, como el magnesio, el hierro”. En su opinión, lo mejor es esperar 45 minutos al levantarnos y, después, tomarnos ese café.



