Salena Sainz, farmacéutica, dietista y nutricionista: "Reducirlo todo a 'come menos y muévete más' no solo es simplista, sino que culpabiliza al paciente..."
La experta ha publicado un libro llamado 'La revolución del GLP-1 natural'

Cuando hablamos de alimentación muchas veces se nos va la mente directamente al peso. Sin embargo, debemos tener una mirada mucho más amplia sobre este ámbito para comprender que estamos entendiendo mal este tema y que debemos poner más de nuestra parte para conocer mejor cómo funciona nuestro cuerpo. Tal y como destaca la especialista Salena Sainz, autora del libro 'La revolución del GLP-1 natural'; seguimos pensando que la obesidad es un problema de falta de voluntad cuando, en realidad, es una enfermedad compleja en la que intervienen muchas cuestiones.
La obesidad, un problema del siglo XXI
La obesidad no es un problema menor, es una enfermedad que debe ser tenida en cuenta, ya que en ella interactúan e intervienen las hormonas, inflamación, la genética, el estrés, el sueño, la microbiota y, por supuesto, el entorno. Por ello, como dice Sainz: " Reducirlo todo a 'come menos y muévete más no solo es simplista, sino que culpabiliza al paciente'. Si no se entiende que se altera la regulación del apetito y el metabolismo, es muy difícil que se consigan resultados sostenibles.
A través de su libro y de la teoría que traslada, quiere aportar un equilibrio para las personas que necesitan el GLP-1, pero sin presentar los fármacos con la única solución ni demonizar los fármacos. Para ella, son una opción para pacientes cuando se indican por expertos.
El medicamento no es la solución, sino una herramienta
La experta citada menciona que el medicamento solo controla el apetito cuando se utiliza pero subraya que si no se enseña a comer, no se tienen buenos hábitos ni se mejora la relación con la comida estos cambios serán efímeros y puede ser que se recupere parte del peso perdido al retirar el fármaco. El objetivo, no debe ser depender de un fármaco, sino que este ayude a conseguir los objetivos mejorando y cambiando el resto de parámetros que te han hecho llegar al punto en el que estás.
Uno de los mensajes más potentes que da la especialista es que debemos devolver el protagonista a la persona y quitárselo a la medicación para que el paciente construya su salud en base al conocimiento y a la modificación de los hábitos. Es alarmante que lleguemos a pensar que nuestra salud depende de una inyección y no de lo que hacemos y las decisiones que tomamos de forma diaria. Por ello, anima a recuperar la independencia y la autoridad en nuestra alimentación para ser conscientes de cómo podemos tomar un camino más beneficioso para nuestra salud.



