El aceite de argán, un imprescindible de belleza para nutrir, suavizar y cuidar la piel de pies a cabeza
Saluvital recomienda un activo clave y legendario

A veces, la clave de una rutina de belleza eficaz está en elegir bien los productos y descubrir todo lo que pueden ofrecer. Hay ingredientes que encajan en un único paso cosmético y otros que permiten ir más allá, adaptándose a distintas necesidades de cuidado. El aceite de argán pertenece a esta segunda categoría: un aliado multiusos que puede acompañar la rutina de belleza de la cabeza a los pies.
Extraído de las semillas del fruto del árbol Argania spinosa, originario del norte de África, este aceite vegetal destaca por su composición rica en ácidos grasos, entre ellos el ácido oleico y el linoleico, además de contener tocoferoles, como la vitamina E. Una combinación que explica su interés en cosmética, especialmente por su capacidad emoliente, que ayuda a mantener la piel suave, flexible y confortable.
Saluvital apuesta por este ingrediente con su Aceite de Argán ECOCERT* 100 % puro, una propuesta que permite sacar partido a sus propiedades en diferentes zonas del cuerpo. Más allá del cuidado facial, puede incorporarse a los rituales de belleza para suavizar las áreas más secas, acondicionar las puntas del cabello o cuidar las cutículas. La clave está en adaptar su aplicación a cada necesidad y aprovechar la versatilidad de un producto que reúne distintas posibilidades en un solo producto.
Múltiples usos: un solo aceite para distintas necesidades de belleza
1. Rostro: nutrición y suavidad para una piel más flexible
El aceite de argán puede incorporarse a la rutina facial para ayudar a mantener la hidratación y reducir la sensación de tirantez, especialmente en pieles secas o deshidratadas. Su contenido en ácidos grasos contribuye a reforzar la función barrera de la piel, mientras que sus componentes antioxidantes ayudan a proteger los lípidos cutáneos frente a la oxidación. Además, puede mejorar la sensación de suavidad y flexibilidad, aportando un aspecto más confortable y luminoso al rostro.
2. Cuerpo: un extra de nutrición para las zonas más secas
Codos, rodillas, piernas y otras áreas propensas a la sequedad pueden beneficiarse de la aplicación de aceites vegetales. El aceite de argán ayuda a suavizar la superficie cutánea y a reducir la pérdida de agua, por lo que resulta especialmente interesante cuando la piel necesita un aporte extra de lípidos. Es una opción para incorporar después de la ducha, con la piel limpia y seca o ligeramente húmeda, mediante un suave masaje hasta su absorción.
3. Cabello: brillo, flexibilidad y cuidado de las puntas
Las puntas secas y apagadas también pueden beneficiarse de las propiedades emolientes del aceite de argán. Aplicar una pequeña cantidad en medios y puntas ayuda a suavizar la fibra capilar, mejorar su aspecto y aportar brillo, sin necesidad de modificar toda la rutina de lavado. Puede utilizarse como tratamiento previo al champú o como toque final, siempre ajustando la cantidad al grosor y las necesidades del cabello para evitar un acabado pesado.
4. Manos y cutículas: suavidad en una zona especialmente expuesta
El lavado frecuente de manos, el frío y el contacto con productos de limpieza pueden favorecer la sequedad. En este contexto, el aceite de argán puede utilizarse para nutrir la piel de las manos y masajear las cutículas, ayudando a mantenerlas suaves y flexibles. Aplicado de forma regular, contribuye a mejorar el aspecto de las zonas resecas y a cuidar el contorno de las uñas.
5. Uñas: cuidado cosmético para mejorar su aspecto
Las uñas y las cutículas también pueden beneficiarse de la aplicación de aceites vegetales. Un masaje con unas gotas de aceite de argán ayuda a acondicionar la piel que rodea la uña y a mantenerla flexible, algo especialmente útil cuando las cutículas están secas. En uñas frágiles, puede formar parte de una rutina de cuidado, aunque no debe considerarse un tratamiento médico ni garantiza evitar la rotura.
Beneficios del aceite de argán: ¿qué lo convierte en un aliado cosmético?
El interés del aceite de argán reside en su composición. Es rico en ácidos grasos, especialmente ácido oleico y linoleico, y contiene tocoferoles —entre ellos, vitamina E— y otros compuestos con actividad antioxidante. Estos componentes explican buena parte de su interés en cosmética, aunque la evidencia clínica sobre algunos de sus efectos específicos sigue siendo limitada.
- Hidratación y efecto emoliente. Sus lípidos ayudan a reducir la pérdida de agua transepidérmica y a mantener la piel más suave y flexible. Es una de sus aplicaciones cosméticas más interesantes, especialmente en pieles secas.
- Acción antioxidante. Los tocoferoles y otros compuestos presentes en el aceite contribuyen a su actividad antioxidante. Este atributo resulta relevante en el cuidado cosmético frente al estrés oxidativo, aunque no sustituye a la fotoprotección ni demuestra por sí solo un efecto antienvejecimiento clínico.
- Mejora de la suavidad y la elasticidad aparente. Al aportar lípidos y mejorar la hidratación superficial, puede favorecer una piel más flexible y confortable, además de mejorar el aspecto de las zonas ásperas.
- Cuidado de la piel seca y de las zonas más castigadas. Su efecto emoliente lo hace adecuado para complementar la rutina de cuidado de manos, codos, rodillas y otras áreas que tienden a resecarse.
- Acondicionamiento del cabello y las uñas. Su aplicación cosmética ayuda a suavizar las puntas, aportar brillo y mantener las cutículas acondicionadas, sin que ello implique reparar de forma permanente la fibra capilar o fortalecer estructuralmente la uña.
En definitiva, el aceite de argán de Saluvital es una propuesta versátil para quienes buscan un producto multiusos que acompañe el cuidado diario del rostro, el cuerpo, el cabello y las uñas. Un ingrediente de origen vegetal que permite sumar nutrición y suavidad a diferentes pasos de la rutina de belleza.
Se obtiene por primera presión en frío, posee un alto contenido en ácidos grasos esenciales (+/- 80%), antioxidantes y tocoferoles (vitamina E) y, muy importante, está supervisado por ECOCERT. Es muy apreciado por su efecto regenerativo, previene y disminuye las arrugas, estrías y manchas, devolviendo a la piel su elasticidad y vitalidad.
Recientes estudios le otorgan propiedades hidratantes, regeneradoras, antiarrugas, nutritivas y protectoras, siendo apto para todo tipo de pieles y edades. También es recomendable su uso tanto para el tratamiento de uñas quebradizas (las fortalece y las protege), como para el cuero cabelludo, revitalizándolo, al mismo tiempo que aporta flexibilidad y brillo al cabello. El aceite de Argán de Saluvital se caracteriza por su textura ligera, por ser un aceite de rápida absorción y tener un aroma agradable.
Ingredientes: Argania Spinosa Kernel Oil procedente de la agricultura ecológica. El 100% del total de los ingredientes es de origen natural. El 99,4% del total de los ingredientes proceden de la agricultura ecológica, Cosmética Natural y Ecológico certificado por ECOCERT-1.
Además, Juan Manuel Mata, director científico de Saluvital , nos ofrece tres consejos para aprovechar al máximo el aceite de argán en la rutina de belleza:
1-Adapta su aplicación a las necesidades de cada zona: el aceite de argán es un producto versátil que puede incorporarse al cuidado del rostro, el cuerpo y las puntas del cabello. En la piel, ayuda a suavizar y mantener la flexibilidad; en el cabello, aporta brillo y mejora el aspecto de las puntas secas. La clave está en utilizar una pequeña cantidad y ajustar su aplicación según las necesidades de cada zona.
2. Aplícalo como complemento de tu rutina de hidratación: los aceites vegetales, como el de argán, aportan lípidos que ayudan a reducir la pérdida de agua de la piel. Para aprovechar este efecto, puedes aplicarlo después de tu crema hidratante o sobre la piel ligeramente húmeda, según las necesidades de tu piel y su tolerancia. Así, contribuirás a mantener una piel más suave y confortable, especialmente en las zonas que tienden a resecarse.
3. No te olvides de las manos, las uñas y las cutículas: son zonas que a menudo quedan fuera de la rutina de belleza, pese a que pueden presentar sequedad y aspereza. Masajear unas gotas de aceite de argán sobre las cutículas y las manos ayuda a acondicionar la piel y mejorar su suavidad. En las uñas, puede incorporarse como parte de los cuidados habituales para mantener la zona que las rodea flexible y nutrida. Cosmético Natural y Ecológico certificado por ECOCERT Greenlife según el referencial Ecocert disponible en: Ecocert Cosmetics




