El cambio de hora también afecta a los bebés: "Pueden despertar de noche y que su reloj biológico se vuelva loco..."
Este es un problema al que hacen frente las madres cada año

Los cambios de hora pueden hacer que se nos cambie la regulación del reloj biológico interno que tenemos desde que nademos. Podemos encontrarnos más cansados, negativos, tener cambios de humor e, incluso, sentir que perdemos el hambre y las ganas de dormir. Y, aunque nos parezca increíble, los bebés también sufren el cambio de hora. En un día como hoy, es importante comprender cómo afecta a los pequeños este cambio y qué estrategias podemos seguir para que sea un cambio paulatino y sencillo para ellos.
El cambio de hora y los ritmos circadianos
Cuando pasamos por un cambio horario, todas las personas atravesamos un periodo de regulación. Esto no solo sucede cuando pasamos por un cambio estacional, sino también con fenómenos como el jet lag. Por ello, tanto los adultos, como los niños, como los bebés; necesitan adaptarse a estos cambios y requieren de un proceso para hacerlo, según el blog de Lets Family.
Este cambio horario también se experimenta en bebés y niños, incluso siendo junto las personas de tercera edad, los más susceptibles en notar los efectos del cambio horario. Los bebés recién nacidos, según el blog experto citado, pueden mostrar irritabilidad, llanto o problemas para conciliar el sueño durante unos días.
Los trucos para que sea un cambio tranquilo
Uno de los mejores recursos que tenemos es la luz . Esta es la reponsable de que podamos regular nuestro reloj biológico y los ritmos circadianos de la mejor manera. Por ello, es recomendable aprovecharla. Además, la exposición a la luz natural es uno de los mejores antidepresivos naturales y no ayuda a la síntesis de vitamina D. Este factor hace que se mejore notablemente el sistema inmunológico.
Así que, si quieres fortalecer las defensas de tu bebé y calmar la irritabilidad estos días, es recomendable que aproveches para dar paseos en las horas centrales del día , ya que ahora no es tan dañino como en verano.
Otro de los puntos en los que debemos focalizarnos estos días es en la precaución con las siestas . El cambio horario podría afectar al sueño y, en especial, al de los más pequeños de la casa. Uno de los enemigos principales de esta época es la siesta , principalmente las que se hacen a horas más tardías. El cambio de hora podría hacer que el bebé se despierte cuando ya no hay luz, y su reloj biológico se vuelva un poco loco, como dicen los expertos.
Por eso, recomiendan que desde hoy se le mantenga con actividades entretenidas pero tranquilas y, después, se le dé una cena ligera, un baño y su rutina de antes de irse a dormir y, así, en menos de una semana, estará completamente adaptado.





