La muerte de Finlay Tarling abre un debate sobre la seguridad en el ciclismo profesional
CPA critica las medidas de seguridad de la Vuelta a Portugal y exige protocolos por parte de la UCI

El mundo del ciclismo profesional ha reaccionado con indignación y dolor tras la muerte del ciclista galés Finlay Tarling, de 19 años, durante la octava etapa de la Vuelta a Portugal. Tarling , hermano menor del corredor profesional del Ineos Josh Tarling, falleció el pasado viernes tras colisionar frontalmente contra un vehículo civil que circulaba en sentido contrario al de la carrera.
El trágico accidente ha provocado una oleada de críticas de la Asociación de Ciclistas Profesionales (CPA) , que se mostró "furiosa y sin palabras" en un comunicado: "No es justo que la vida de un deportista tan joven termine así. Nos indigna que a día de hoy siga sin ser posible evitar accidentes de esta gravedad".
Por su parte, el excorredor francés Jérome Pineau calificó de "catastróficas" las medidas de seguridad del evento en RMC. Pineau subrayó que este tipo de desenlaces son consecuencia directa de la falta de recursos en pruebas de segundo nivel: "Organizar grandes carreras es cada vez más caro y algunos organizadores están abandonando los estándares de seguridad dentro de la burbuja de la carrera. La UCI debe implementar procesos de homologación estrictos y prohibir la celebración de pruebas si no se garantiza la protección total de los corredores".
Un fallo en el dispositivo de seguridad
A diferencia de las Grandes Vueltas, que cuentan con el cierre total de las carreteras, la ronda portuguesa opera mediante cierres de tráfico locales y móviles. Según la policía portuguesa (GNR), Tarling descendía a gran velocidad tratando de enlazar con el pelotón cuando chocó contra un turismo.
Las autoridades explicaron que el conductor del vehículo llevaba un tiempo detenido en el arcén y, tras consultar a varios espectadores, decidió incorporarse a la vía en sentido contrario antes de que pasara el coche escoba que delimitaba el fin del trágico tramo. En ese punto no había presencia policial, ya que no estaba catalogado como cruce prioritario.
Homenajes y luto en el pelotón
El equipo de la víctima, el NSN Development, se retiró de la prueba al día siguiente. No obstante, la carrera continuó hasta su conclusión el fin de semana. Durante la novena etapa, los ciclistas guardaron un minuto de silencio, portaron brazaletes negros y el maillot de líder cambió simbólicamente su color amarillo por el negro. Diversas pruebas del calendario internacional, como el Tour de Chequia y la Artic Race de Noruega, también rindieron homenaje al joven corredor.
Su padre, Michael Tarling, agradeció públicamente las muestras de apoyo recibidas: "Fin no solo era nuestro hijo y hermano, sino nuestro mejor amigo. No sé cómo saldremos adelante, pero lo iremos resolviendo con el apoyo de nuestra familia, amigos y comunidad. Le echaremos terriblemente de menos".



