Conducimos el ID. Polo: la némesis del Renault 5 y el volver a empezar de Volkswagen
Probamos el primer Polo eléctrico, con un precio de arranque de 25.000 euros... aunque hay que mirar bien sus tarifas

Denominado inicialmente como ID. 2all , el ID. Polo es un modelo clave para el presente (y el futuro) de Volkswagen . Tanto o más de lo que lo fue el ID.3, el primer eléctrico alemán que debía haber revolucionado el mercado … y ni siquiera se ha acercado a ese objetivo. Pero ahora el gigante alemán no puede volver a fallar … y se nota.
De la ruptura total respecto a la gama térmica que predicaba el ID.3 se ha pasado a una vuelta a los orígenes , a lo que siempre ha sido Volkswagen … también en la gama de baterías. Precisamente ese giro filosófico , que arrancó no hace mucho en la compañía de Wolfsburg, es el responsable de que el nombre de Polo se haya recuperado para la causa eléctrica . Y el de los modelos que vengan.
Pero no se queda sólo en el nombre. El ID. Polo recupera rasgos que llevaron a la marca germana a crear una identidad que fue su gran fortaleza. Por ejemplo, un diseño exterior sencillo y natural, imperecedero aunque menos atrevido; un interior funcional y de buena calidad (¿recordáis aquella Volkswagen que estaba por encima de los generalistas y por debajo de los premium, casí en solitario?) y un rodar sólido , que transmitiera confianza.
Sobre ese ADN quiere asentarse el nuevo ID. Polo, el primer Polo eléctrico de la historia , que complementará a los modelos térmicos de séptima generación. Ahora, cuando inicia su aterrizaje en el mercado español, hemos tenido la primera ocasión de comprobar si cumple todas esas expectativas .
Lo que es seguro es que… es otra historia. El ID. Polo se levanta sobre una nueva base mecánica (la plataforma MEB +) que comparte con el Cupra Raval y el Skoda Epiq y que promete, para empezar, autonomías siempre por encima de los 320 kilómetros (hasta 454 en el de mayor alcance) y potencias de entre 116 y 211 CV . De hecho… incluso utilizará las siglas GTI en 2027.
Tendrá tres motores, de 116, 135 y 211 CV que se podrán combinar con dos baterías , una de química LFP (litio-hierro fosfato) de 37 kWh para los dos motores pequeños y una NMH (níquel-metal hidruro) de 52 kWh para el más potente. Todas con 11 kW de potencia de carga doméstica y todas con carga rápida (88 y 105 kW, respectivamente).
Esto ya nos pone en la pista de la ambición de Volkswagen , sobre todo si lo comparamos con el que será su rival natural: el Renault 5 E-Tech (ambos llevarán la bandera de la electrificación de la industria europea frente a los modelos chinos). Respecto al utilitario francés, el ID. Polo ofrece un abanico de potencias más amplio , baterías de similar capacidad pero con una autonomía algo superior y… un precio competitivo .
Porque, tal como prometió Volkswagen, el ID. Polo arrancará en el entorno de los 25.000 euros (sin ayudas) … aunque las versiones nucleares de la gama, las que más se van a pedir, serán otra historia, como veremos más adelante.
Mejor que el Renault 5... en algunas cosas
Sólo con los datos oficiales ya vemos que el ID. Polo sale ganador respecto al francés en la batalla del espacio . Sus 4,05 metros son una cifra similar a la del R5, pero en habitabilidad… no hay color. Baste, para empezar, decir que el Polo se descuelga con 441 litros de maletero , una barbaridad. Aunque con algo de trampa porque realmente el espacio de carga no es muy profundo… pero si tiene mucho fondo hacia abajo , lo que le permite alcanzar esa cifra.
Y, ahora que hemos podido sentarnos detrás , tenemos que decir también que supera claramente al del rombo . Cuatro pasajeros van holgados, sin pegas. Y el acceso a las plazas traseras también es bueno. ‘Mini punto’ para el alemán.
Más difícil lo tiene el alemán para igualar el gusto y la calidad de hechuras del interior del Renault 5 . Volkswagen presume de haber subido varios niveles la presencia del habitáculo de su ID. Polo respecto del ID.3 (aunque tampoco era muy difícil) y la verdad es que, efectivamente, lo ha logrado. Es bastante presentable (siempre refiriéndonos a la versión tope de gama, que es la que pudimos probar) pero… le falta el encanto del R5 , por otro lado un modelo con más bagaje histórico al que apelar. Quizá no se le puede/debe pedir a Volkswagen que cultive el ingenio y la imaginación… y menos en estos tiempos de reconstrucción que vive.
Aunque... hay un detalle que demuestra que sí es posible , y que a buen seguro veremos en próximos modelos: el ‘modo retro’ de los relojes . Una de las opciones del cuadro de relojes digital es una imitación de la instrumentación del Golf IV , un guiño a los nostálgicos y una forma de decir que Volkswagen no se olvida de su pasado (y que, si se lo propone, igual puede sacarse también conejos de la chistera).
Lo probamos por los alrededores de Viena
Nuestra primera prueba con el ID. Polo transcurrió por los alrededores de Viena , un terreno amable para un eléctrico, con pocas oscilaciones, y en una ruta con un poco de todo: algo –poco– de autovía y mayoría de carretera secundarias con parte del recorrido entre el monumental centro de la capital austríaca. Todo ello con la versión más preparada de la gama: la de 211 caballos con acabado Style .
Lo que más queríamos comprobar era si, como presume Volkswagen en la documentación que nos remitió antes de conducirlo, el Polo nos devolvía a la sensación tradicional de solidez de los coches alemanes. Y tenemos que decir que –quitando el feeling de coches pesados que los eléctricos no pueden quitarse de encima por su propia naturaleza–, el tacto es bastante similar al del Polo de combustión .
La dirección transmite solidez y naturalidad, acelera con presteza pero sin estridencias (lo cual para nosotros es una virtud porque habíendo potencia más que suficiente no hace falta que se desboque)
También nos llamó positivamente la atención el consumo homologado de 13.4 kWh/100 de esta versión. Nosotros no llegamos a tanto (es difícil cuando hay poco tiempo para probar no sólo eficiencia, sino también potencia y dinámica). Nos quedamos un poco por encima: 14,8 según el ordenador de a bordo circulando prácticamente todo el tiempo con el programa ECO (también hay Comfort , Sport e Individual ) y en ritmos de tráfico normal. En cualquier caso, una cifra realmente buena.
El VW ID. Polo en España: gama y precios
La oferta de lanzamiento del Volkswagen ID. Polo en España contempla tres acabados (Life, Style y Match) y los tres motores (116, 135 y 211 CV), aunque de momento con pocas combinaciones posibls.
Entre paréntesis con ayudas, descuentos y financiación
Volkswagen ID. Polo 116 CV Match - 25.995 euros (19.025)
Volkswagen ID. Polo 135 CV Style - 33.905 euros (24.215)
Volkswagen ID. Polo 211 CV Life - 35.070 euros (25.300)
Volkswagen ID. Polo 211 CV Style - 38.920 euros (28.880)
Hay que estar atentos a los precios porque, como comentábamos antes, una cosa es el precio de arranque de la gama (25.995 euros para el ID. Polo 116 CV Match) y otra el precio medio, que se va por bastante encima de los 30.000 ... al menos en las versiones que se ofrecen ahora mismo. Con todos los descuentos y ayudas disponibles (que en parte dependen de que financiemos la compra), el precio se reduce bastante, incluso por debajo de los 20.000 euros en la versión de acceso .
El equipamiento básico del ID. Polo (acabado Match) incluye faros LED, climatizador monozona , pantalla principal de 12,9", sensor de luces y lluvia, espejos térmicos y eléctricos como elementos más destacados, pero por ejemplo, no tiene luces adicionales en el habitáculo, ni llantas de aleación , ni navegador, ni asistente de órdenes vocales.
A partir del Life ya encontramos llantas de aleación de 18" , asientos con calefacción, climatizador de dos zonas, control por voz, paneles de carga inalámbrica para el móvil y acceso y arranque sin llave, mientras que el Style sube la apuesta con llantas de 19" , faros inteligentes IQ. Light e iluminación de ambiente.



