Ir al contenido
jomperrAgregador de noticias deportivas
← Coches y Motos · Coches

Hennessey Blackbird: el súper deportivo con cambio manual, sin electrificación y sin pantallitas

Mientras los súper deportivos se electrifican y se inundan de pantallas, Hennessey responde con un modelo que recupera el cambio manual, el V8 atmosférico y el placer de conducir.

Carlos Espinosa802 palabras

Ni electrificación en el motor, ni pantallas frente al volante. Hennessey ha decidido volver a lo tradicional con su nuevo Blackbird , que llega para los conductores más puristas de cuantos poseen una buena cuenta corriente: cambio manual de seis velocidades , motor V8 atmosférico capaz de superar las 9.000 rpm, tracción trasera y un habitáculo donde el protagonismo recae sobre el conductor. Esa es la receta del tercer hiperdeportivo desarrollado por la firma tejana tras los Venom GT y Venom F5 .

El nombre tampoco ha sido elegido al azar. El Blackbird toma como referencia al legendario avión espía Lockheed SR-71 , uno de los iconos de la aviación. Esa inspiración se traslada a las proporciones de la carrocería, las superficies de la carrocería y varios elementos aerodinámicos que recuerdan claramente al aparato estadounidense. Entre ellos destacan unos estabilizadores verticales activos que se despliegan automáticamente al superar las 71 millas por hora (114 km/h) y adoptan un ángulo de 71 grados , un guiño directo a la denominación del avión.

El diseño exterior también esconde numerosos guiños al mundo de la aviación y la competición. La línea lateral recuerda al fuselaje del SR-71 , mientras que las cuatro salidas de escape con forma de rombo toman como referencia al Bell X-1 , el primer avión que superó la barrera del sonido. A ello se suman unos pontones laterales inspirados en la Fórmula 1 y diferentes elementos aerodinámicos heredados de los prototipos de resistencia LMP1.

Bajo la cubierta trasera aparece uno de los grandes protagonistas del proyecto. Hennessey ha desarrollado junto a Ilmor Engineering un V8 atmosférico completamente nuevo de 6,2 litros que aspira a convertirse en el motor de ocho cilindros sin sobrealimentación más potente y con mayor régimen de giro instalado en un coche de producción. La marca anuncia una potencia comprendida entre 800 y 850 CV y un límite superior a las 9.000 rpm .

Las prestaciones quedan a la altura de semejante mecánica. El fabricante anuncia 2,5 segundos para acelerar de 0 a 60 millas por hora (96,6 km/h) y una velocidad máxima de 354 km/h, aunque insiste en que esos números representan solo una parte de la historia. El propósito del Blackbird consiste en transmitir sensaciones a través del sonido del motor, la respuesta inmediata al acelerador y la conexión directa entre conductor y máquina.

Para reforzar esa filosofía desaparecen varios elementos habituales en cualquier deportivo moderno. El Blackbird prescinde de pantallas visibles, instrumentación digital y botones en el volante. En su lugar aparece un enorme cuentarrevoluciones analógico situado en el centro del salpicadero, una llave física para arrancar el motor y un cambio manual de seis velocidades con rejilla metálica vista, pensado para que cada inserción de marcha forme parte de la experiencia.

John Hennessey resume el espíritu del proyecto con una frase que define perfectamente el enfoque del modelo. "Desde el principio, Blackbird nació con una idea sencilla. Ofrecer una experiencia analógica donde la belleza y la emoción definan cada instante. Este coche busca crear una experiencia emocional desde el primer vistazo hasta el momento de ponerse al volante".

El chasis también responde a esa búsqueda de pureza. Hennessey ha desarrollado una estructura monocasco de fibra de carbono completamente nueva acompañada de una carrocería fabricada con el mismo material. El objetivo consiste en mantener el peso por debajo de los 1.360 kilogramos , una cifra muy contenida para un coche con semejante motor. La suspensión adaptativa y los neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2 complementan un conjunto que promete un dinamismo espectacular.

Resulta curioso que un coche concebido para emocionar en la conducción también haya sido diseñado para hacer viajes. Para conseguirlo dispone de un habitáculo más amplio que el del Venom F5, la mencionada suspensión adaptativa, un elevado aislamiento acústico y espacio suficiente para transportar el equipaje de dos personas gracias a un maletero delantero, compartimentos adicionales y diferentes huecos repartidos por el interior.

La inspiración aeronáutica continúa también dentro del habitáculo. Además del gran cuentarrevoluciones central, el salpicadero incorpora una brújula de estilo aeronáutico y un diseño que reproduce la silueta del SR-71 . La conectividad con Apple CarPlay y Android Auto se mantiene, aunque funciona a través del propio teléfono del conductor, colocado en un soporte específico desarrollado por Hennessey para evitar la presencia de una pantalla multimedia convencional.

La producción será tan exclusiva como su planteamiento. Hennessey fabricará únicamente 71 unidades para todo el mundo y asegura que más de dos tercios de esa serie limitada ya cuentan con propietario antes incluso de su presentación pública, prevista para el 14 de agosto durante el concurso de elegancia The Quail, en California. La fabricación arrancará entre 2029 y 2030 en las instalaciones de la compañía en Texas, con un precio de partida de 2,2 millones de euros al cambio antes de impuestos.

Coches y motosCochesCoches deportivospisaaceleradornostalgia

Ver fuente original de la noticia