'Iron Man' y la razón por la que puso un motor eléctrico y las baterías de un Tesla a este Corvette del 65
Coleccionista de coches empedernido, encargó la transformación para un programa de televisión y acabó regalando el coche al ganador de un sorteo con fines benéficos

Un Chevrolet Corvette de 1965 es uno de esos coches que no necesitan demasiada presentación, ya que se trata de un icono. Su largo capó, sus formas musculosas pero afiladas y su configuración descapotable (aunque casi es más bonita la versión cerrada con luna trasera dividida) representan una época en la que los deportivos estadounidenses presumían, sobre todo, de cilindrada y potencia . Pero este ejemplar no ha permanecido anclado a ese patrón, ya que cambió el rugido de su motor V8 por el zumbido de la propulsión eléctrica . Y lo ha hecho por encargo de una de las estrellas más conocidas de Hollywood .
El coche, que acaba de venderse en una subasta celebrada por Broad Arrow Auctions por 60.500 dólares (unos 52.000 euros ) era propiedad de Robert Downey Jr ., el actor que dio vida a Tony Stark en las películas de Iron Man y que también ha protagonizado éxitos como Oppenheimer, Sherlock Holmes y Los Vengadores . Fue él quien decidió transformar este Corvette para uno de sus proyectos televisivos, Downey's Dream Cars , en el que se cogían coches clásicos para adaptarlos a tecnologías más modernas; una alegría para alguien con conciencia ecológica, pero también un 'sacrilegio' automovilístico para los amantes de los clásicos.
Downey Jr. es un apasionado de los automóviles y al parecer posee una colección en la que conviven modelos de todo tipo. Pero, en lugar de limitarse a restaurar este Chevrolet de 1965, decidió conservar su imagen clásica y para ello se puso en contacto con Rich Benoit , copropietario de Electrified Garage , un taller especializado en este tipo de conversiones.
Dos motores eléctricos y baterías de Tesla
El Corvette pertenece a la segunda generación del modelo, conocida como C2 , que se fabricó entre 1963 y 1967 . En su lugar, la nueva configuración utiliza dos motores eléctricos Netgain Hyper 9 , instalados en paralelo, que transmiten la fuerza a las ruedas traseras. La electrónica es de Tesla y los siete módulos de baterías proceden de un Model S , con una capacidad total de 37,1 kWh . No es mucha capacidad de almacenaje, y por eso la autonomía oficial se sitúa solo entre 145 y 160 kilómetros .
También fueron actualizadas la suspensión , con componentes de RideTech, y la dirección , que incorpora asistencia eléctrica. El salpicadero mantiene su aspecto clásico, pero sus instrumentos han sido reconfigurados y el indicador de combustible muestra ahora el nivel de carga de la batería , mientras que el cuentarrevoluciones informa del consumo de energía en kWh .
Incluso la toma de carga se ha integrado en el lugar donde originalmente estaba la boca del depósito de gasolina, lo que ha ayudado a conservar la estética inconfundible del Corvette sin desvelar su nueva naturaleza (salvo que busquemos los tubos de escape o tratemos de oír su rugido).
Un clásico que no renuncia a su aspecto original
Pero, ya que lo sometían a un 'trasplante de corazón', aprovecharon para modificar su aspecto por medio de una pintura azul satinada , acompañada de detalles que han pasado del cromado al acabado mate , además de llantas de acero de 15 pulgadas pintadas en azul y ópticas actuales . Además, el habitáculo combina el estilo de los años 60 pero con materiales y tecnología renovados, como un cuero artificial de origen vegetal o un equipo de audio con bluetooth.
Lo bueno, según el responsable de vehículos del programa para el que se hizo, es que todo ello es reversible, por lo que un futuro comprador podría volver a montar el V8 original para convertirlo de nuevo en un muscle car de rugido estremecedor.
De la colección de Iron Man a una nueva subasta
Una vez terminada la transformación, el Corvette se utilizó como premio de un sorteo celebrado en junio de 2023 en beneficio de la Footprint Coalition , la organización de Downey Jr. dedicada a impulsar iniciativas relacionadas con el medio ambiente. Pero peude que al ganador no le convenciera el coche. O tal que le gustara pero prefiriera 'hacer caja'. Así, en marzo de 2025 fue subastado por 77.000 dólares (unos 69.100 euros ) en Mecum Glendale. Y este 26 de agosto ha vuelto a ser subastado por los mencionados 52.000 euros al cambio, lo que supone una devaluación del 21% cuando los coches clásicos con motores de combustión siguen con su cotización al alza.





