Probamos el nuevo Audi Q4 e-tron: más autonomía, más tecnología y un salto de calidad evidente
Con la inminente llegada del A2 e-tron, ha dejado de ser la puerta de entrada al universo eléctrico de Audi y con esta renovación se percibe un coche más maduro, tecnológico y eficiente. Nosotros lo hemos probado.

Audi decidió empezar su electrificación por el tejado lanzando el e-tron para, posteriormente, ir cimentando la gama con modelos de corte más económico (a excepción del e-tron GT ) y con un carácter más democratizador que pocas firmas se atrevían a ofrecer. Así es como en 2021 la firma lanzó al mercado el Q4 e-tron .
Un coche que cinco años después se ha convertido en uno de los pilares de una estrategia electrificada que sigue evolucionando tanto en Audi como en el mercado y del que la firma de los cuatro aros ha vendido nada menos que 400.000 unidades . Sin embargo, el desembarco de firmas chinas, así como la aparición de otros contendientes más directos, ha provocado que este modelo empezara a verse como desfasado .
Por ello acaba de recibir una renovación de mitad de vida comercial envuelta, además, en una transformación del concepto , pues a finales de este año dejará de ser considerado como la puerta de entrada a la electrificación de Audi , ya que ese papel lo asumirá el nuevo A2 e-tron , que está ultimando sus test antes de su presentación tras el verano.
Un espejo en el que mirarse
Sin variar sus 4,60 metros de largo , el renovado Q4 e-tron sí nos propone un envoltorio mucho más atractivo que hasta ahora, que hereda, de hecho, patrones de su hermano mayor, el Q6 e-tron , como se percibe en detalles como el frontal, donde la parrilla Singleframe aparece ahora cerrada y pintada en el color de la carrocería, o la iluminación, que también evoluciona con la tecnología LED digital en la zona delantera y OLED en la trasera, permitiendo en ambos casos ofrecer varias firmas lumínicas personalizadas .
Los paragolpes también se han revisado y, mientras que el delantero integra tomas laterales para canalizar el aire alrededor de las ruedas delanteras, pintadas además en plata o negro brillante, el trasero ofrece un aspecto más deportivo . El conjunto se completa con unas llantas de entre 19 y 21 pulgadas y nuevos colores para la carrocería.
Dos siluetas en las que prima el espacio
Todo ello sin obviar la posibilidad de elegir entre la carrocería SUV y la Sportback , es decir, la variante coupé, que mejora ligeramente la aerodinámica gracias a un coeficiente más bajo y que en España supone el 60% de las ventas. Pero, ojo, porque independientemente de cuál elijas, el Q4 e-tron mantiene intacta una de las grandes virtudes de la plataforma MEB sobre la que se sostiene: el espacio .
La zona trasera es apta para que cuatro adultos viajen con holgura . Hay una distancia generosa para las rodillas incluso cuando delante se acomodan ocupantes altos y la altura disponible resulta correcta en cualquiera de las dos carrocerías. El maletero , por su parte, propone un volumen de 515 litros en el SUV , ampliables hasta 1.487 litros al abatir los respaldos, mientras que, curiosamente, aumenta hasta los 527 litros en el Sportback .
Eso sí, ninguno ofrece un compartimento delantero o frunk para guardar los cables, una ausencia que no es grave en términos prácticos, pero que sí resulta ya complicada de justificar en un eléctrico premium de 2026.
Pero si hablamos del interior y, además, nos centramos en el diseño, comprobamos que la evolución que ha sufrido el Q4 e-tron se mantiene en línea con la de su hermano mayor. Lo decimos porque ahora el salpicadero está presidido por el Digital Stage , o lo que es lo mismo, una enorme pantalla panorámica curvada con tecnología OLED que combina un cuadro de instrumentos de 11,9 pulgadas con un monitor central táctil de 12,8 pulgadas .
Una configuración que, si bien elimina cualquier tipo de mando físico (algo que desde aquí no compartimos), ofrece un punto más de modernidad y, además, permite disponer de un sistema multimedia más moderno y rápido, basado en Android Automotive, con aplicaciones integradas y un manejo más fluido.
Sin salir de las pantallas, la gran novedad es que el acompañante puede disfrutar de otro monitor de 12 pulgadas (opcional) , el mayor instalado hasta la fecha en un Audi, desde el que se pueden manejar diferentes contenidos, como la navegación o distintas aplicaciones, y que el conductor deja de ver una vez el coche se pone en marcha . Del mismo modo, podemos añadir un head-up display con realidad aumentada , capaz de superponer las indicaciones del navegador sobre el entorno.
Y en cuanto a la calidad percibida , el conjunto ya no parece el interior del Audi eléctrico barato, sino una interpretación algo más contenida de lo que ofrecen los Q6 y A6 e-tron . Las superficies acolchadas, los ajustes precisos, la nueva consola central y el revestimiento Softwrap , que une visualmente puertas y salpicadero, crean un ambiente mucho más acogedor que en el modelo saliente.
Más eficiente y polivalente
En el apartado mecánico , la gran novedad es la llegada del nuevo motor síncrono trasero APP350 , que incorpora una electrónica de potencia revisada, semiconductores de carburo de silicio y una transmisión con menor fricción. Junto a él, Audi ha retocado el software de gestión energética y ha empleado un lubricante de baja viscosidad que, en condiciones frías, puede aportar por sí solo hasta 12 kilómetros adicionales.
En cuanto a las potencias , tenemos el Q4 e-tron de 204 CV y el Performance, que eleva el rendimiento hasta los 286 CV , para pasar después al Q4 e-tron quattro , con un motor delantero que permite entregar conjuntamente 299 CV . Hay dos opciones de batería : una de acceso con 63 kWh brutos (59 netos) , que solo puede asociarse al motor de menor potencia y con la que homologa 442 kilómetros en el SUV y 452 en el Sportback ; y otra de mayor tamaño, con 82 kWh brutos (77 útiles), para las otras dos versiones, que anuncia hasta 582 kilómetros con carrocería SUV o 595 kilómetros en el Sportback , y 561 y 575 kilómetros, respectivamente, en la versión de tracción total.
En lo relativo a la carga , Audi también ha mejorado el proceso, ya que ahora la batería pequeña admite potencias de hasta 160 kW en corriente continua, que aumentan hasta los 165 kW en la de 82 kW h. Esto supone pasar del 10 al 80% en unos 28 minutos y recuperar hasta 185 kilómetros en diez minutos en condiciones óptimas.
Pero la gran novedad llega con el estreno de la función bidireccional , ya que el Q4 e-tron se convierte en el primer Audi capaz de suministrar electricidad a dispositivos externos mediante el sistema V2L (Vehicle-to-Load) , utilizando una toma de 230 voltios y 2,3 kW situada en el maletero o un adaptador conectado al puerto de carga. Puede servir para recargar bicicletas eléctricas, herramientas , pequeños electrodomésticos o material de acampada.
Además, el sistema también está preparado para incorporar la función Vehicle-to-Home , que permitirá utilizar la batería del coche como almacenamiento doméstico mediante un cargador bidireccional compatible. Audi ha corregido también otro de los puntos débiles de algunos modelos MEB: el preacondicionamiento de la batería , que ahora puede activarse automáticamente al introducir un cargador como destino o de forma manual. También incorpora Plug & Charge , que permite iniciar y facturar la sesión sin utilizar una tarjeta o aplicación adicional en estaciones compatibles.
Sigue sorprendiendo en marcha
En el apartado dinámico no hay excesivos cambios y el coche se sigue sintiendo tan noble como hasta ahora. Condujimos tanto la versión de acceso como la quattro y cualquiera de las dos podría ser una elección más que razonable para un eléctrico. El empuje es progresivo y sólido , con un rendimiento sobrado para acometer adelantamientos en zonas reviradas.
Propone una puesta a punto coherente , más cercana a la de un familiar rutero que a la de un eléctrico deportivo. El aislamiento es muy bueno , tanto por la ausencia de vibraciones como por el cuidado aerodinámico y acústico de la carrocería. Incluso con llantas grandes, la suspensión filtra bien las irregularidades y mantiene controlados los movimientos, sin la sequedad propia de algunos eléctricos. No es un SUV que invite a buscar una carretera de curvas, pero tampoco se descompone cuando aumentamos el ritmo . La dirección es rápida y gana un peso agradable en el modo Dynamic.
En lo relativo a la eficiencia , este Q4 incorpora ahora levas tras el volante para modificar la regeneración , con tres niveles a los que se suma un modo automático que utiliza la cartografía y los sensores para adaptar la retención al tráfico y al trazado, además de un modo B mejorado para realizar una conducción de un solo pedal . Ahora bien, siguen sin convencernos el tacto del pedal de freno , con un primer recorrido que apenas ofrece respuesta para que, de manera súbita, entre en acción una frenada mucho más intensa (los frenos traseros siguen siendo de tambor ).
En cuanto al consumo , en la ruta preparada por Asturias, que discurrió entre Oviedo y Gijón por carreteras secundarias y puertos de montaña, registramos 18,4 kWh/100 km , una cifra notable para un SUV de más de 2,2 toneladas . Las condiciones fueron favorables, con temperaturas suaves y poca autopista, de modo que con la versión de acceso puedes cubrir sin problemas más de 360 kilómetros , mientras que con el quattro la cifra puede rozar los 450 kilómetros sin demasiadas dificultades.
Llegamos al final confirmando que el nuevo Audi Q4 e-tron no pretende revolucionar la movilidad eléctrica premium, pero sí consigue mejorar en casi todos los aspectos un producto que ya era muy competente para convertirse ahora en una propuesta mucho más completa. Diseño, digitalización y, sobre todo, una mayor eficiencia son los principales apartados en los que evoluciona, a los que se añade esa función bidireccional que siempre es bienvenida.
Y aunque le quede poco para dejar de ser el Audi eléctrico de acceso por la inminente (y esperada) llegada del A2 e-tron, sigue siendo el modelo de cero emisiones más asequible de la gama. Porque esta arranca en los 49.970 euros para la versión con batería de 63 kWh, subiendo a los 55.570 euros en el Performance y alcanzando los 58.570 euros del quattro .
Todas estas tarifas corresponden al acabado Business , que también puede adquirirse por particulares, aunque Audi estima que el grueso de las ventas recaerá en la versión Performance con acabado S line, que parte de 59.320 euros . En cuanto a l a carrocería Sportback, añade 2.100 euros , un sobreprecio lógico para una silueta que combina atractivo y practicidad.



