Rolls-Royce Project Nightingale: el coche eléctrico que solo podrás tener por invitación
100 clientes escogidos podrán tener una unidad de este biplaza eléctrico... que serán el embrión de un modelo de producción posterior

Rolls-Royce lanza el Project Nightingale , un exclusivo descapotable eléctrico limitado a 100 unidades que solo podrán comprar clientes seleccionados por invitación .
Pero su carácter especial no queda ahí. De hecho, ese centenar de piezas serán algo así como el embrión de un modelo de producción masiva que llegará más tarde. Pero el ADN de ese coche lo tendrán esos clientes especiales en sus garajes.
Un Rolls-Royce que no se puede comprar (salvo que te inviten)
El Project Nightingale no es un coche convencional ni siquiera dentro del universo Rolls-Royce . Forma parte de la nueva Coachbuild Collection , una serie de modelos creados a medida para clientes muy concretos, con un nivel de personalización y exclusividad sin precedentes.
Para acceder a uno de estos coches no basta con tener el dinero. La propia marca selecciona a los compradores entre aquellos que considera más afines a su filosofía de diseño y lujo.
Solo 100 unidades y hechas a mano
No serán, eso sí, tan sumamente exclusivos como los Drop Tail , Tail Boat y Sweptail , piezas únicas y, como tal, carísimas (por encima incluso de los 20 millones de euros). En el caso del Project Nightingale la producción estará limitada a 100 coches en todo el mundo, todos ellos fabricados artesanalmente en la sede de Rolls-Royce en Goodwood . Cada unidad será única y se configurará junto a su propietario en un proceso que durará años.
Además, los clientes no solo compran el coche: participan en eventos privados y en el desarrollo creativo del modelo, en una experiencia que va mucho más allá del propio vehículo y que es cada vez más habitual como complemento a estas series tan especiales.
Un eléctrico… pero como nunca antes en Rolls-Royce
El Project Nightingale apuesta por un sistema de propulsión completamente eléctrico . Se podría pensar que esto no va a gustar a sus potenciales clientes, pero es al revés. Porque un Rolls eléctrico potencia algunos de sus rasgos de su ADN : silencio absoluto, suavidad extrema y una experiencia de conducción única.
Y más si, como en este caso, conducirlo descapotado será como desplazarse en un yate (como lo define la marca inglesa): sin ruido mecánico y con el entorno como único protagonista.
Un coche de casi seis metros… y una carrocería única
Con 5,76 metros de largo , el Nightingale tiene prácticamente el tamaño de un Rolls-Royce Phantom , pero en vez de dar cabida a chófer y pasajeros, está configurado como un exclusivo biplaza descapotable . Sólo para dos.
Su diseño está dominado por unas proporciones externas particulares : un capó larguísimo, un habitáculo retrasado y una zaga afilada que recuerda a los coches experimentales de los años 20 y 30 . De ahí sus formas tan limpias, continuas e incluso monolíticas, como esculpido desde un único bloque .
Todo lo superfluo se elimina. Incluso elementos como los tiradores o los intermitentes están integrados de forma casi invisible en su elegantísima carrocería. Las llantas de 24 pulgadas —las más grandes jamás montadas en un Rolls-Royce— refuerzan su presencia imponente.
Un interior inspirado en el canto de un pájaro
El habitáculo es otro de los grandes protagonistas. Rolls-Royce ha creado un ambiente completamente envolvente con el sistema Starlight Breeze , una iluminación formada por más de 10.000 puntos de luz que recrean patrones inspirados en el canto de los ruiseñores .
El resultado es un interior que mezcla tecnología, artesanía y una experiencia sensorial única, pensada para disfrutarlo incluso en viajes largos, que siempre serán relajados.
Coche exclusivo... y experiencia exclusiva
Los propietarios del Nightingale no solo recibirán un coche. Formarán parte de un programa exclusivo de clientes que incluye encuentros privados, eventos en destinos seleccionados y participación directísima en el proceso de creación de su unidad.
El Project Nightingale comenzará su fase de pruebas global este mismo año, pero las primeras entregas no llegarán hasta 2028 . Hasta entonces, Rolls-Royce irá desvelando más detalles de este modelo, que no será un coche para todos . Ni siquiera para quienes puedan permitírselo.



