Si te gustaba el Ferrari Testarossa, este diseño te dejará enamorado
Se trata de una interpretación que ha hecho el diseñador amateur Daniel Ziri de lo que podría ser un moderno Ferrari Testarossa inspirado en el que se vendió en los años 80.

El Ferrari Testarossa de los años 80 (antes, hubo un 250 Testarossa en los años 50) es uno de los coches más icónicos de la historia. Sus estrías laterales lo hicieron reconocible a primera vista, al tiempo que la serie Corrupción en Miami popularizó su imagen por todo el mundo. Su peso histórico ha sido tan alto, que Ferrari decidió 'resucitar' su esencia con el 849 Testarossa , que tal vez recoja el testigo de su filosofía pero en nada se parece a su antecesor.
Esto último es lo que ha motivado el último trabajo de Daniel Ziri . Ziri no ha trabajado nunca para Ferrari ni para cualquier otro fabricante. No se declara diseñador profesional. Tan solo es un aficionado que un día decidió que iba a llevar su afición un paso más lejos y se puso a trabajar (o "estropear", según reconoce él mismo) algunos de los coches más emblemáticos de la historia.
Su afición por los diseños digitales de los coches le vino con la pandemia. Se aficionó entonces a los simuladores de conducción y de ahí pasó al diseño . Según afirma, creció obsesionado con los Ferrari , pero el Testarossa representaba tanto para él que no se atrevía a diseñar uno desde cero, sino que buscó reinterpretar su estética original en lo que podría ser un coche actual.
Como no trabaja en diseño real, y por tanto no tiene que tener en cuenta los requisitos de los ingenieros , nada le importa si un alerón puede aportar 200 kg extra de carga aerodinámica a 240 km/h o si el motor requiere mayor refrigeración.
Elementos que la gente añora
"Solo pienso en lo que un Ferrari Testarossa significa para la gente. Eso es lo que quería que el TR26 (como ha llamado a su proyecto) recuperara. Cuero color tostado. Tres pedales. Una caja de cambios de seis velocidades con palanca. Un V12 atmosférico acechando bajo las rejillas. Morro bajo. Vía ancha. Flancos musculosos. Líneas horizontales... Nada de esto tiene sentido y esa es precisamente la clave".
Ziri reconoce que quería explorar lo que hace que un Testarossa sea un Testarossa: la anchura, las líneas horizontales... Para crearlo se ayudó de la IA , pero reconoce que costó mucho pulir este trabajo porque la inteligencia artificial todavía no sabía distinguir lo que está bien de lo que era una porquería.
Su creación tiene las reconocibles estrías laterales, el frontal agachado, la trasera vertical... Y además es proporcionado y apasionante sin caer en estridencias ni exageraciones. De hecho, da por pensar que si hubiera nacido de los lápices de Flavio Manzoni (responsable de diseño en Ferrari) y pasara a la producción habría ya una larga lista de espera formada por multimillonarios deseosos de tenerlo en su garaje. Lástima que eso no vaya a suceder .



