Toyota por fin tiene un eléctrico con el que sacar pecho: así va el nuevo C-HR+ AWD de 343 CV
Probamos la versión más capaz del nuevo eléctrico de Toyota, que se parece a un C-HR... aunque es más que eso

Toyota no está tan bien posicionada entre los vehículos eléctricos como entre los híbridos , donde es el rey indiscutible. Pero eso no significa que no tenga alguna propuesta interesante, como es el caso del nuevo C-HR+ , un SUV cien por cien eléctrico de tamaño compacto que da bastante más en el clavo que el anterior bZ4x.
Principalmente porque la referencia al superventas C-HR y su diseño que –en cierto modo– recuerda al pequeño SUV híbrido japonés, ya nos pone más en situación que con el primer experimento eléctrico de Toyota, con un nombre más digno de algún hijo de Elon Musk que de un coche.
El Toyota C-HR+ tiene bastante más de lo que parece
Pero, sobre todo, gracias al precio al que la marca nipona ha colocado a este coche, que está disponible en España desde 35.000 euros antes de ayudas , una tarifa más que competitiva y que ha ayudado a que Toyota incluso lo haya colocado algún que otro mes en el top 10 de ventas en España entre los eléctricos (algo no tan sencillo ahora que la oferta de urbanos más baratos está floreciendo).
Porque el C-HR+ es bastante más que el C-HR. Hablamos de un SUV de 4,52 metros , en la senda de un Volkswagen ID.4 o un Volvo EX30 , que ya puede utilizarse perfectamente como coche familiar y para viajar por dimensiones y espacio ( el maletero es de 426 litros ).
Nosotros hemos tenido ocasión de probar la variante con tracción total (que añade un motor más para el eje trasero), que mantiene la misma batería de 77 kWh , asociada a un acabado Spirit más completo que el de la versión inicial (Advance). Es más caro (42.425, es decir, unos 7.000 euros adicionales ) y tiene menos autonomía (de 607 a 501 kilómetros homologados), pero añade 110 caballos de potencia (de 224 a 334), la tracción integral (que puede ser interesante dependiendo del entorno en el que nos movamos) y una dotación más generosa .
Un interior práctico, aunque con algunas peculiaridades
En el interior no encontramos nada del CH-R… y sí mucho del Toyota bZ4X , con el peculiar cuadro de relojes (7”) digital flotante de diseño trapezoidal , igual que la pantalla principal (14”). Ambos sin alardes en cuanto a grafismos, pero al menos la información de la instrumentación se lee con claridad , no como en los modelos chinos modernos. El monitor principal es de menús muy simples , pero al menos no te apabulla con infinidad de submenús y la experiencia táctil es buena.
Nos convence más por calidad de materiales, bastante correcto , que por diseño (no es el fuerte de Toyota aunque aquí la herencia estilística de Lexus le da un poco más de personalidad. La posición de conducción es cómoda, aunque la disposición del cuadro de relojes, por encima de un volante bastante pequeño , te obliga a llevar el aro quizá más bajo de lo que sería deseable. Pero no es crítico, está algo mejor resuelto que, por ejemplo, en los Peugeot .
343 CV y un confort que sorprende
Una vez en marcha el C-HR+ saca a relucir un gran confort de rodaje , una de sus mejores virtudes. Te da una buena sensación de control de la carrocería a la vez que trata muy bien a los ocupantes, en un equilibrio no siempre fácil de conseguir. La dirección podría ser un poco más sólida de tacto, pero no está mal y la frenada es bastante natural .
Sus 343 caballos le dan un punch que no te esperas en un Toyota , (de hecho, acelera de 0 a 100 en unos excelentes 5,2 segundos ) un puntito de caracter que puede encajar a algún tipo de conductor más dinámico, aunque no es algo que vaya con su caracter general. Eso sí, unido al plus de efectividad de la tracción total tenemos un coche con más garra de lo que es habitual en la marca.
El problema es que la autonomía se nos empieza a quedar algo por debajo de lo que quizá esperamos para una versión tope de gama. El consumo del C-HR AWD es un poco más alto que el de tracción delantera, que es bastante eficiente, pero aspirar a alcanzar los 400 kilómetros en autovía es prácticamente misión imposible (aunque sí en ciudad). Tampoco es excepcional en cuanto a potencia de carga en estaciones públicas ( 150 kW ), pero no es menos cierto que está en la media de otros modelos similares.
¿Merece la pena pagar más por la versión de 343 CV?
Toyota ha reservado el acabado Spirit , el más completo de la gama, para su C-HR+ más potente. De serie ofrece llantas de 20" , asientos de cuero sintético, techo panorámico, cargador integrado de 22 kW (frente a los 11 del tracción delantera), asientos y volante con calefacción y climatizador bizona , entre otros.
La clave a valorar: si merece la pena pagar 6.000 euros más por el plus de potencia , prestaciones y equipamiento frente a los competitivos 36.315 euros de la versión básica, con más de 600 km de autonomía homologada y un equipamiento algo inferior, pero al que tampoco le falta nada de lo necesario.
Pero con este modelo Toyota ya tiene un arma para competir también en la arena de los elécticos . Y más si echamos un vistazo a sus garantías, que ofrecen -si adquirimos las extensiones más amplias- hasta 10 años o un millón de kilómetros.




