¿Hacia dónde va la gestión del fútbol de América Latina?
Un informe del ICAD expone el rumbo de los clubes latinoamericanos

ICAD, una institución académica y profesional de carácter internacional con sede en Madrid, ha elaborado un primer informe que lleva por título 'Del club como comunidad al fútbol como industria' y en el que se puede comprobar cómo los clubes de América Latina avanzan hacia una nueva era.
ICAD ayuda a los clubes en su gobernanza y su gestión deportiva desde una concepción académica y científica . "Un club mejor gestionado puede acceder a mejores inversiones y sponsors, sostener un proyecto deportivo en el tiempo y retener a sus promesas", explican. "Y también rinde mejores cuentas a sus socios y fortalece su lugar en la comunidad que lo rodea. ICAD acompaña ese camino y, además, conecta a los clubes con inversores".
Este fútbol latinoamericano camina hacia u na diversidad de modelos de propiedad y gobiern o, cada vez más parecido a lo que sucede en Europa. "La comparación muestra que incentivos económicos similares producen respuestas distintas ", sentencia este informe, hecho con una mirada universitaria. "Investigar, medir y transformar la gestión del fútbol", este es su lema.
El informe de ICAD empieza recordando que "durante buena parte del siglo XX, los clubes de fútbol latinoamericanos nacieron como asociaciones, con una pluralidad de orígenes —inmigrantes, obreros, estudiantes, empleados de una misma empresa— que no equivale a una forma jurídica única, pero sí a una premisa común : el club se organizaba a sí mismo, no era un activo de alguien. Nadie estaba pagando por jugar, y por lo tanto nadie podía reclamar una renta sobre eso".
Esto cambió con la profesionalización del fútbol, "un segundo momento que casi toda la región atravesó entre las décadas de 1930 y 1940. Cuando el fútbol empezó a mover el dinero suficiente para que alguien pudiera vivir de él, empezó a tener sentido preguntarse quién lo iba a financiar, quién lo iba a administrar y quién iba a decidir sobre su futuro", explican.
"La profesionalización convirtió la sostenibilidad económica en un problema central de los clubes. Instituciones creadas por vecinos, trabajadores, estudiantes y universidades comenzaron a administrar salarios, ingresos y deudas. La expansión de la industria profundizó esa tensión : cómo financiar una actividad cada vez más exigente y qué poder conceder a quienes aportan los recursos".
Como quiera que el modelo asociativo se mantuvo durante la etapa de profesionalización, pero cada país fue tomando distintos caminos , el informe de ICAD, "donde el deporte se piensa, se mide y se transforma", expone cuáles fueron algunos de ellos.
" Brasil acompañó la apertura societaria con instrumentos tributarios y de tratamiento de deudas. Colombia facilitó la capitalización mediante una conversión voluntaria que terminó generalizándose. Perú incorporó incentivos, pero tuvo una difusión limitada. Argentina y Paraguay se encuentran entre la apertura estatal y la resistencia institucional. De hecho, existe en Paraguay una prohibición legal respaldada por clubes y federación".
Y prosiguen: " Bolivia habilitó estructuras societarias sin conversiones formales registradas. En Uruguay , las sociedades deportivas se extendieron mientras Peñarol y Nacional mantuvieron su organización asociativa. Chile avanzó en 2026 hacia nuevos controles sobre propiedad y conflictos de interés, aún en implementación. Y México construyó un fútbol comercializado sin un régimen societario único".
Con un conocimiento académico puesto al servicio de una mejor gestión deportiva y pensando el fútbol que no se ve, una de las conclusiones más importantes de este primer informe de ICAD es que "el impulso a las sociedades anónimas deportivas encontró vetos federativos, judiciales y asociativos. Al cierre de este informe de ICAD no se verificaban conversiones efectivas".
Y llegamos a las últimas décadas, donde se ha producido ”la expansión del negocio audiovisual , la internacionalización del mercado de pases y la circulación de capitales a escala global multiplicaron esos caminos. En muchos países aparecieron sociedades anónimas deportivas o figuras equivalentes. En otros, las asociaciones delegaron la gestión sin cambiar de forma. En otros más, la privatización avanzó sin ley sectorial, a través de contratos, sociedades comerciales o arreglos construidos con herramientas del derecho común. No hay una sola dirección en ese abanico, y tampoco un único punto de llegada".
"Lo que varía entre esas trayectorias no es solamente la organización jurídica. Varía la relación entre financiamiento, propiedad y control. Un club puede seguir teniendo socios, elecciones y vida social, mientras el presupuesto del fútbol profesional, la contratación de jugadores y la administración de ingresos quedan en manos de otra estructura. Por eso el problema ya no puede resumirse en la oposición entre asociación civil y sociedad anónima. Esa oposición sigue siendo relevante, pero no es suficiente para describir el mapa actual".
Este informe sostiene dos ideas centrales. La primera es que América Latina no está convergiendo hacia un único modelo de club privado o hacia una forma jurídica central. Y la segunda es que esas trayectorias no se explican solamente por el cambio en una legislación. "Los cambios normativos pueden habilitar, prohibir u ordenar, pero la experiencia indica que el desenlace depende de factores asociados a la dinámica de las instituciones y la situación nacional: crisis financieras, coaliciones políticas, capacidad de veto, legitimidad de los actores que resisten el cambio y atractivo económico real del negocio".
Sobre e l ingreso del capital privado, desde ICAD plantean tres preguntas: quién puede aportar recursos, qué recibe ese aportante y quién conserva la decisión final . "Solo respondiéndolas se puede ordenar la región en una escala simple, que iría desde el club de socios hasta la empresa pura. Lo que existe son arreglos distintos sobre el vínculo entre financiamiento, propiedad, gestión y gobierno", explican.
Por último, el informe compara lo que sucede en América Latina con España, Alemania, Inglaterra y la MLS. Según sus autores, esta comparación "ayuda a ver qué ocurre cuando la transformación es obligatoria, cuando se separan capital y control, cuando la apertura se vuelve casi irrestricta o cuando el activo económico se organiza alrededor de la liga y no del club".
El caso de España lo ven como "particularmente interesante porque fue el caso clásico de un mandato institucional. La Ley del Deporte de 1990 obligó a los clubes profesionales a transformarse en sociedades anónimas deportivas, salvo cuatro excepciones por solvencia patrimonial. Es el ejemplo más nítido de sustitución directa".
Y añaden que "la corrección posterior es igual de importante: la Ley del Deporte de 2022 volvió a admitir la participación de clubes y sociedades en competiciones profesionales y reconoció, en su propia exposición de motivos, que el mandato original no había resuelto los problemas que prometía resolver. El país que inauguró el molde del mandato terminó convergiendo hacia un menú abierto".
En conclusión, como puede comprobarse, ICAD pone el conocimiento de las universidades al servicio de los clubes, para que se gestionen mejor y crezcan con sus socios, su comunidad y sus inversores. En este primer informe hace un recorrido comparado reúne tres discusiones superpuestas: qué forma puede adoptar un club, cómo capitalizarlo y cómo gobernar la relación entre inversión, control y vida institucional. Investigación y conocimiento para la gestión deportiva. Conectar conocimiento, gestión e inversión para transformar el deporte.







