El 11-S, show de Guti, una final, Zidane se estrena, el caso Isco...
Historias del Madrid en Roma

Un cuarto de siglo. Veinticinco años. Es el tiempo que tiene la rivalidad entre Roma y Real Madrid en las competiciones europeas. Son dos clubes cargados de historia. El romano, fundado en 1927; el madrileño, en 1902. Pero sus caminos europeos no se cruzaron hasta 2001. Una rivalidad que sólo sabe de Copa de Europa y que nació en un día que cambió el mundo.
El 11 de septiembre de 2001 , el Madrid ganó 1-2 en un Olímpico de Roma lleno en sus 80.000 localidades. Desde las 14.45 horas, el fútbol no existía. El mundo asistía atónito al mayor ataque terrorista jamás visto. Dos aviones se habían estrellado contra las Torres Gemelas de Nueva York. Otro impactó contra el Pentágono y un cuarto tenía como objetivo el Capitolio. Los muertos se contaban por decenas y se presumían millares.
La UEFA decidió que había que jugar, que la Champions debía arrancar. Algo que, ante el escándalo que provocó esa decisión, se rectificó el miércoles. "Nunca se debió jugar este partido", dijo Capello, entrenador de la Roma. "Por ética, no era correcto jugar", explicó Valdano. Pero se hizo. Ganó el Madrid con goles de Figo y Guti; para la Roma marcó Totti. "A ver quién habla ahora de crisis", clamó el luso ante las críticas al arranque de temporada del Madrid y el debate sobre si había sido una buena idea fichar a Zidane.
Un año después, el Madrid, campeón de Europa en Glasgow, el de la Novena, arrancaba la Liga de Campeones de nuevo en la casa de la Roma. El equipo de Del Bosque venció con autoridad, 0-3, y con un jugador por encima del resto. Guti ofreció una cátedra de fútbol. Marcó dos goles y de un disparo suyo llegó el de Raúl. Capello trató en el descanso de arreglar su planteamiento ultradefensivo mandando al campo a Guardiola, fichado ese verano por el Brescia. Tarde y mal. El Madrid fue despedido con una gran ovación.
Una final a puerta cerrada
En diciembre de 2004, el Madrid volvió a Roma. Esta vez era la jornada final de la fase de grupos. Si no ganaba, se iba a la UEFA. De cinco partidos había ganado dos y de quince puntos sumaba ocho. Su fortuna fue que la Roma, ya eliminada, tenía ocho bajas y no jugaron Totti, Montella, Cassano, Chivu, Panucci, De Rossi... Además, se jugó a puerta cerrada después de que, en el partido ante el Dinamo de Kiev, un objeto alcanzara a un miembro del equipo arbitral. La historia del partido fue poca: 0-3 para el Madrid, con dos goles de Figo y uno colosal de Ronaldo. El Madrid pasó como segundo de grupo.
La única victoria de la Roma
El regreso del Madrid a la capital de Italia fue en febrero de 2008, en los octavos de la Champions. Aunque había caído en Liga ante el Levante (2-1), Schuster tenía a su equipo lanzado en una Liga que ganaría con autoridad. El día anterior, la UEFA había rendido tributo a Di Stéfano con el premio Presidente. El optimismo del Madrid se disparó cuando Raúl marcó a los ocho minutos. La Roma remontó (2-1), Schuster se quejó del arbitraje del alemán Herbert Fandel ("No merece ser mi compatriota"), pero la lectura general fue que, visto lo visto, era imposible que el Madrid no remontase en el Bernabéu. Error. La vuelta fue tremenda. Taddei hizo el 0-1 en el minuto 73; dos después empataba Raúl; y en el 92, Vucinic metía a la Roma en cuartos.
El Olímpico de Roma quedó como el estadio en el que se inició la extraordinaria relación de Zidane con la Champions. El 17 de febrero de 2016, en la ida de los octavos de final, un Madrid revitalizado tras el cambio de Benítez por ZZ ganaba 0-2 en Roma con goles de Cristiano y Jesé. El meta romano era Szczesny. Era el primero para las tres Champions ganadas de forma consecutiva con Zidane.
Una victoria opacada por el 'caso Isco'
La última vez que el Madrid pisó el Olímpico en la Champions fue en noviembre de 2018, en la fase de grupos. Ganó 0-2 (Bale y Lucas Vázquez), pero el vestuario era un polvorín. El sábado anterior había perdido 3-0 en Eibar y se susurraba que algo grave pasaba entre Solari e Isco. En Roma, el entrenador argentino dejó en la grada al andaluz. Esa relación era un reguero de pólvora que explotó poco antes de la destitución de Solari, en marzo. Y de la que se supo todo años después por boca de Isco en MARCA.
Totti, Cassano, Rüdiger, Huijsen...
Los jugadores que han vestido la camiseta de Real Madrid y Roma son muchos. De Luis del Sol, en los años 60, a Huijsen. Pero hubo una gran estrella que sonó varias veces como galáctico pero nunca se firmó: Francesco Totti. "Es el único club por el que habría dejado la Roma. Siempre fue mi segundo equipo", ha explicado en varias ocasiones la leyenda romanista.
Desde la Roma llegaron dos de los peores fichajes de la era Florentino: Walter Samuel y Antonio Cassano. Uno por falta de adaptación y el otro por excesos de todo tipo, pasaron por el Madrid para dejar un amargo recuerdo con sabor a fracaso. No le fue mucho mejor al Puma Emerson , este en la era Calderón.
En la actual plantilla del Madrid hay dos jugadores que han defendido la camiseta de la Roma. Dos centrales: Rüdiger y Huijsen. El alemán estuvo en la Roma entre 2015 y 2017. Allí comenzaron sus serios problemas de rodilla. Tras varios avisos durante la temporada en la Roma, el 7 de junio de 2016, a las puertas de la Euro, se rompió el cruzado de la pierna derecha en un entrenamiento de Alemania.
Para Huijsen, la Roma fue un breve paso de 14 partidos en el camino que lo llevó de la Juventus al Olímpico, de allí al Bournemouth y al Madrid para jugar ya el Mundial de Clubes de 2025.
La nómina de jugadores que han jugado en Madrid y Roma es extensa, algunos ya olvidados: Helguera, Baptista, Cicinho, Borja Mayoral, Diego Llorente, Mario Hermoso, Heinze, Gago, César Gómez (Castilla)...







