"¡Felicidades Kimi, eres campeón del mundo!"
Crece la sensación de que ese será el mensaje de radio que recibirá Antonelli a final de año. Con 43 de ventaja sólo él puede perderlo

Cuando un coche es el dominante suele ganar el piloto más rentable para su escudería. El preferido en el despacho. Eso es lo que le pasó a Piastri frente a Norris, ese excelente producto de márketing para las nuevas generaciones. Primero empiezas a no estar contento con los reglajes, después te cae una orden de equipo como la de Monza y te ofuscas tanto que empiezas a cometer errores. Aunque te den el mismo material, la pérdida de confianza y la presión por perder algo que has tenido en las manos, hace que la gloria se te escape entre los dedos.
En Mercedes 2026, Antonelli es Piastri, pero con el viento a favor de su escudería del que gozó Lando. Y, entre méritos propios y la buena fortuna, el italiano ha ganado cuatro carreras seguidas. Con 43 puntos de ventaja sobre Russell, y este, por desgracia, es un Mundial de dos, sólo el jovencísimo líder del Mundial puede perderlo. El chaval ya está anunciando los coches de la firma de la estrella.
El 'yo-yó' compensa los errores
El nuevo reglamento del yo-yó en carrera ha unificado el talento en la parrilla . Eso no me gusta. Me explico. Antaño, cuando un piloto era más veloz que el de delante llegaba, lo adelantaba y se iba. Russell barrió en el Mundial el año pasado al debutante italiano. Ahora, en pistas de largas rectas de modo 'overtake' trufadas de fuertes frenada es muy difícil marcharse. George lideraba la prueba porque había cometido menos errores que su muy veloz, deliciosamente lenguaraz e inconstante compañero. Sin embargo, los 0,5 megajulios extra cuando estás a menos de un segundo de un coche como el tuyo son más efectivos que el talento. Como espectador es muy divertido y hay que alabar que el diseño aerodinámico de estos monoplazas permita batallas así... Pero me temo que las gestas defensivas han pasado a la historia. Lo intentó Verstappen con su Red Bull inferior al Ferrari de Hamilton... Fue imposible.
Después, eso sí de dejarnos para el recuerdo unas vueltas memorables. Lewis estaba rejuvenecido por haber ganado esa batalla, decididamente sufría con los coches de efecto suelo. Desde que le padecimos en su debut en Montreal 2007, sabemos que el heptacampeón da siempre la mejor versión de sí mismo en el Gilles Villeneuve. Su adelantamiento final al holandés fue uno de esos rebasamientos que tanto molestan a Alonso y los puristas . Sin ni siquiera llegar a la frenada. Y a Max, que después de la carrera volvió a amenazar con irse de la F-1 si no se impone el 60/40 combustión/electricidad para 2027. Ferrari y Audi ya se han opuesto.
Bienvenidos a la 'radiogestión'
¿Está siendo Kimi más obediente a Bono que George a su ingeniero? ¿Está su lado del box gestionando mejor la energía? Las batallas entre compañeros se están decidiendo muchas veces por un mejor 'radiopilotaje' desde el muro de un lado sobre otro. Siempre que estén muy parejos en cuanto a rendimiento. Como en el caso de Mercedes. De lo que más se habla con los ingenieros es de donde está perdiendo tiempo por no frenar donde más conviene al sistema. Ahí tenéis lo que pidió Lewis en directo: "necesito más potencia". Y le dijeron cómo conducir para tenerla. Al menos sí que hemos empezado a ver calificaciones mucho más naturales. Hay que seguir por ese camino de limitar la recarga eléctrica.
Sabiendo que esto aún puede dar muchas vueltas, yo ya tengo clara mi apuesta para ser campeón. Algo que se percibe ya en el paddock, si una rueda de prensa de Ferrari, y otra de Kimi , son a la misma hora, la prensa transalpina se va a ver al piloto antes que a la escudería. Algo que parecía impensable en otros tiempos.
Vengo del futuro con un mensaje y las lágrimas de un país entero. La emoción en Italia por regresar a lo más alto. "Andrea, ¡eres campeón del mundo!", Toto Wolff grita emocionado por su gran apuesta, el chaval que deslumbró en los karts, no brilló tanto en su tempranero debut en monoplazas, y aterrizó en un equipo campeón sustituyendo al piloto más laureado de la historia. Hamilton y Verstappen le subieron a hombros en el podio de Canadá. Una imagen que es todo un símbolo. El relevo de los campeones.





