Norris sigue creyendo en el milagro: "Max remontó 98 puntos el año pasado"
EL vigente campeón del mundo no arroja la toalla pese a sumar un nuevo cero en Mónaco

McLaren vive en una auténtica montaña rusa de rendimiento esta temporada, una situación que empieza a pasar factura a la paciencia de Lando Norris. Capaces de lo mejor y de lo peor en cuestión de semanas, el piloto de Bristol ha alzado la voz para exigir un monoplaza mucho más consistente, señalando directamente a Mercedes como el espejo en el que deben mirarse.
Lando Norris volvió a sufrir un abandono en un Gran Premio. El británico ya suma tres carreras sin puntuar (China, Canadá y Mónaco) y está a 98 puntos del líder del campeonato, Kimi Antonelli.
El calvario mecánico de Mónaco
El último fin de semana en el Principado fue el reflejo perfecto de las urgencias que atraviesa la escudería de Woking. Tras una clasificación decepcionante que dejó a ambos coches relegados a la cuarta fila de la parrilla, la carrera de Norris fue un dolor de cabeza de principio a fin. Perdió la posición con Pierre Gasly en la salida y, poco después, su unidad de potencia dijo basta: "Había muchos ruidos extraños en el motor, el turbo, la batería... muchas cosas que no sonaban bien", relató Norris sobre un colapso que se veía venir desde los entrenamientos libres.
A pesar de los intentos desde el garaje por solucionar el problema de forma remota, el motor Mercedes terminó rompiéndose por completo. El cuarto puesto de su compañero Oscar Piastri, camuflado por el alto índice de abandonos y las sanciones ajenas, no tapa las grietas del equipo.
En busca de la consistencia
Lo que más desconcierta y frustra al británico es la tremenda irregularidad del coche según el circuito. McLaren demostró un ritmo competitivo en Miami y estuvo muy cerca de los de la estrella en Montreal, pero el bache de Mónaco ha sido un golpe de realidad difícil de asimilar.
Norris se mostró contrariado al acabar la carrera de Mónaco: "El hecho de que podamos pasar de casi ganar una carrera contra un Mercedes a estar tan lejos es una locura", confiesa Norris sin morderse la lengua. "Esto demuestra que el coche funciona de forma muy específica en ciertos escenarios, y claramente no en otros" . Para el piloto, la clave del éxito actual de sus rivales no es la velocidad punta, sino la polivalencia de sus diseños.
A 98 puntos de Antonelli, pero con fe
El panorama en el Mundial empieza a ponerse muy cuesta arriba. Norris ocupa actualmente la sexta plaza del campeonato, situado a una distancia sideral de 98 puntos respecto al líder, Andrea Kimi Antonelli. Con tres dolorosos ceros en su casillero (China, Canadá y Mónaco), el título parece una utopía, pero el de McLaren se niega a tirar la toalla de forma prematura.
Verstappen estaba en la misma situación que el británico la temporada pasada y acabó peleando el Mundial hasta el final: "Tengo que creer. Max se recuperó de algo así el año pasado. Nunca quiero descartarlo, sobre todo tan pronto en la temporada", asegura con optimismo, aferrándose al potencial real que sabe que esconde su monoplaza . A pesar de los reiterados fallos mecánicos que viene sufriendo con el motor cliente de Mercedes , Norris prefiere no tomárselo como algo personal y mirar hacia adelante: "Por ahora, solo nos queda seguir trabajando, es todo lo que podemos hacer", sentencia el campeón del mundo.





