¡¡Pifia de Mercedes en la salida!!
Por tercera carrera consecutiva se apreció un inicio de Gran Premio movido y que no permite a los favoritos dominar de inicio a fin

Las salidas se han convertido para muchos en el lugar más puro de la nueva era de la Fórmula 1 . Son más atractivas que nunca porque todas tienen remontadas y los mejores no consiguen defender su posición entre la propia configuración ( hardware) de los turbos y unos Mercedes , el equipo claramente dominante, que no aciertan. La de Suzuka fue un caso más... con una de sus peores actuaciones con George Russell y Andrea Kimi Antonelli.
Como ocurrió en Australia y las dos de China ante el cohete Ferrari, Mercedes falló con estrépito. Russell lo camufló desde el segundo, pero Antonelli desperdició una oportunidad clamorosa en pole. Su tiempo de reacción es bueno (0,21), pero su intento se ve cortado por un motor que se viene abajo y la patinada de las ruedas. Cayó al sexto y la carrera cambió radicalmente.
El caso contrario ocurrió con Oscar Piastri y Charles Leclerc. El australiano por fin salió a una carrera y demostró que no todos los motores Mercedes salen mal al ver el hueco y colocarse primero. Por su parte, el Ferrari volvió a ser un avión, tomó el centro y se colocó segundo de forma momentánea.
Otro protagonista fue Lando Norris. Desde más atrás, el campeón del mundo tomó el exterior, mantuvo la línea y cerró un maravilloso adelantamiento en la curva 3. No duraría mucho su posición de podio, pero sirvió para dejar huella en un momento difícil de los Mercedes , el equipo destinado a dominar.
Los españoles, sin tanto brillo
Al contrario que ocurrió en las dos primeras carreras, Carlos Sainz y Fernando Alonso no pudieron firmar salidas imponentes. El de Williams tuvo problemas, de hecho, con su modo adelantamiento y no pudo avanzar mucho. Para el asturiano sí que hubo un movimiento, pero sin salir del fondo de la tabla en una guerra con Cadillac por no ser el último coche en Suzuka .





