Stroll no se corta: "¿Carrera? Es mucho decir, circulamos"
Lance, crítico con su Aston Martin y el motor Honda y su padre ve todo "muy inesperado"

Lance Stroll vivió un Gran Premio de Australia de F1 que no olvidará nunca. Frente a lo esperado por casi todo el mundo, el canadiense sí logró acabar la carrera, aunque a nada menos que 15 vueltas del ganador, George Russell (la prueba dura 58 giros). Todo por un Aston Martin con motor Honda que provoca dolores de cabeza a toda la escudería de Silverstone.
Un precedente de hace 61 años
El competidor norteamericano igualó una plusmarca de hace 61 años, pues ése es el tiempo que hacía que un participante no acababa tan lejos del vencedor. Ocurrió en el Gran Premio de Estados Unidos de 1965 con Moisés Solana . El mexicano, con su Lotus , pudo dar 95 giros en Watkins Glen, frente a los 110 de Graham Hill , con su BRM. Curiosamente, en aquella cita otro piloto acabó detrás. Fue Ronnie Bucknum , a 18 vueltas... con un Honda .
El caso es que Stroll volvió a estar cortante al ofrecer sus impresiones sobre lo vivido el domingo en el Albert Park. Ya fue crítico cuando le preguntaron simplemente por cómo fue la carrera. " Carrera es mucho decir . Salimos, dimos algunas... circulamos ", soltó.
Luego, el de Montreal intentaba ser algo 'positivo'. "Bueno, realmente, fue la única sesión que hicimos bien en todo el fin de semana . Así que fue bonito rodar en el circuito y hacer algunos kilómetros con el coche", indicó.
Sin velocidad ni fiabilidad
Posteriormente, el joven de 27 años fue preguntado si era duro aceptar que acabas una carrera a 15 vueltas del triunfador. Su réplica fue otro recado a su monoplaza. "No fue duro. El mayor problema es que, simplemente, no tenemos nada de velocidad ni de fiabilidad . Ése es el gran asunto", proclamó.
Tajante con las vibraciones
Lance fue contundente y recurrió a los monosílabos, algo habitual en sus ruedas de prensa, cuando le cuestionaron si había notado menos vibraciones en su vehículo, pues Adrian Newey había lanzado que podían suponer un peligro para los nervios de las manos de sus pilotos, Stroll y Alonso, en su turbulenta comparecencia del jueves. "No", dijo tajante y serio. Honda había expuesto que introducirían soluciones para reducirlas durante la prueba en Melbourne.
Luego, al requerirle por su condición física, el compañero del bicampeón asturiano fue menos duro. "Está bien, había vibraciones, pero está bien. Físicamente yo estoy bien , puedo conducir el coche, pero no es bueno para el motor y todo eso ", afirmó.
Lawrence muestra su sorpresa
Si el hijo fue escueto en sus declaraciones, el padre, lo mismo. Lawrence , el propietario de la escudería, y de la marca, apenas valoró el complicadísimo Gran Premio de Australia. Al preguntarle si se imaginaban que estos problemas podían ocurrir, expresó su sorpresa. "Fue algo muy inesperado ", soltó.
Y al indicarle si había solución para todas estas incidencias, el empresario fue políticamente correcto. " Agacharemos la cabeza y trabajaremos para superarlo ", concluyó.






