Verstappen volvió a ver "cosas tipo Mario kart" en la carrera de Australia
Contento por el resultado, pero pide más protagonismo "para el motor de combustión. Queremos una F1 de verdad, no una F1 dopada"

El cuatro veces campeón del mundo, Max Verstappen, solventó con brillantez la situación de salir 20º en la carrera en Australia, acabando sexto y luchado por el quinto con Lando Norris. Pese a la remontada, que le valió ser nombrado piloto del día, volvió a lamentar el estilo del nuevo reglamento y algunas cosas que vio en la zona media con la energía. No le gusta esta F1 y no deja pasar una ocasión para denunciarlo.
"No está mal", dijo al enterarse de que había sido el mejor piloto con un gesto de alegría algo impostada e irónica. "Creo que no podemos quejarnos, t eniendo en cuenta que es la primera vez que competimos con nuestro propio motor. H e podido adelantar a bastante gente y eso significa que hay potencia, pero para luchar completamente delante… ahora mismo n o. Pero ese no es nuestro único problema. Creo que también tenemos que dar un paso adelante con el coche", decía primero sobre su Red Bull, son él dirige casi todas las piezas después de la marcha de Christian Horner y de Helmut Marko.
Max insistió tras la primera carrera en la sensación de " caos. Adelantas en una recta y luego quizá te vuelvan a adelantar... Yo tengo la suerte de que tengo mejor velocidad en curva, así que no podían volver a atacarme . Pero en la zona media sí que pasaron cosas raras, tipo Mario Kart" , decía sobre el famoso video juego, donde al coger ciertos iconos en la carretera la velocidad se multiplica para avanzar.
En cuando se pueden encontrar aspectos positivos en las reglas y los coches actuales, Verstappen reitera: "No para mí. No ha sido divertido y deberían preocuparse por el reglamento, centrarse solo en el motor de combustión", dice para volver a ganar un coche que empuje hasta el final de las rectas y no hasta la mitad como en Australia.
"Queremos que sea Fórmula 1, Fórmula 1 de verdad, no una Fórmula 1 dopada", lanzaba como mensaje, algo que ya dijo en Bahréin tras test de invierno. Si no se divirtió en una remontada como la de Albert Park es complicado que le acabe gustando la nueva F1, de la que se ha convertido en su principal detractor.





