Verstappen vuelve a frustrarse
El neerlandés comienza a decepcionarse de nuevo

Max Verstappen vuelve a las andadas. En los entrenamientos libres de ayer y en la 'qualy sprint', el neerlandés se mostró molesto con su Red Bull . En Montreal no ha acabado de encontrar el ritmo necesario para estar peleando por las posiciones que a él le gustarían. En la carrera sprint terminó séptimo y muy lejos de los Mercedes y McLaren.
Atrapados en un bucle sin salida
El cuatro veces campeón del mundo no se guardó nada a la hora de analizar los problemas mecánicos y aerodinámicos que arrastra el monoplaza, describiendo una situación que empieza a rozar la desesperación técnica: " Estamos en un círculo vicioso: mejoramos algo y empeoramos otra cosa", contaba resignado Max.
Las sensaciones en pista a una sola vuelta fueron una auténtica montaña rusa , especialmente en las rectas, un terreno donde antes Red Bull dictaba sentencia: "Toda la clasificación fue confusa con la velocidad punta, subía y bajaba ", replicó Max, evidenciando que los datos de la telemetría no tienen ningún sentido para los ingenieros en este momento.
A pesar del panorama desolador, 'Súper Max' intenta agarrarse a la lógica para mantener una mínima pizca de optimismo de cara a la carrera, aunque su confianza está bajo mínimos. La frustración del cuatro veces campeón de la Fórmula 1 es evidente. En una temporada marcada por grandes cambios y donde se ha mostrado reacio a ella, ha respondido a los medios con un mensaje irónico acerca de la situación que sufre su equipo actualmente: "¿Si podemos remontar? Si mejoramos un poco el coche, sí. No podemos hacerlo peor, eso está claro. Solo podemos mejorarlo", zanjó el tetracampeón.
La paciencia de Verstappen se agota y el Mundial se aprieta. Red Bull tiene pocas horas para romper ese 'círculo vicioso' antes de que el semáforo se ponga en verde.
Verstappen, soldado de Red Bull
Max ha estado probando como un loco todo tipo de soluciones para buscar un ritmo que le hiciera subir a las posiciones de arriba pero que finalmente no lo consiguió. El neerlandés se frustró tanto con su equipo que acabó dándoles la razón por compasión , aún a sabiendas de que no iba a funcionar. Lo comunicó a los medios tras la finalización de la clasificación, acompañado de un gesto que dice mucho: "Intenté algo con el coche, el equipo quería eso. Así que dije, claro. Pero eso claramente no es el camino correcto... eso era predecible. Pero ahora lo sabemos con seguridad...", concluyó.
También quiso lanzar un aviso a su equipo, tras pedir ayuda en la búsqueda de recortar esas décimas que le hubieran permitido entrar en el Top 5. "Pregunté unas cuantas veces, no obtuve respuesta. No recibí feedback. Así que.", comentó con signos de enfado.
Max Verstappen ya venía 'calentito' desde primera hora de la mañana cuando le preguntaron por las declaraciones de Juan Pablo Montoya, quien admitía y defendía que debían expulsar al piloto por las constantes críticas a la nueva Fórmula 1. El neerlandés, cansado de que se le critique. respondió con dureza: " No sé qué problema tiene Montoya conmigo. Yo tampoco tengo mucha paciencia con alguien que dice tantas tonterías", zanjó Max.
Cansado de ser siempre el centro de atención del colombiano, Verstappen aprovechó su comparecencia para lanzar un mensaje contra Montoya y de pasar devolverle la jugada y pedir que le echen: "No entiendo por qué la dirección de la Fórmula 1 le paga a gente como él. ¿Acaso quieren a alguien así en el paddock que suelta tantas estupideces?", finalizó su intervención.





