Así serán los coches de Le Mans en 2030: más estándar, más potentes y más baratos
Los prototipos de la próxima década serán comunes para el WEC y el IMSA, más baratos pero... quizá no del gusto de todos los fabricantes

El Mundial de Resistencia vive uno de sus mejores momentos históricos, con una pléyade de fabricantes involucrados en la categoría máxima y más que van a sumarse... pero puede que en su futuro a medio plazo se hayan abierto algunos nubarrones .
Porque la FIA y el ACO han desvelado las líneas maestras del nuevo reglamento técnico que entrará en vigor en el año 2030 ... y es posible que no vaya a contentar a todos. Porque las modificaciones son verdaderamente de calado .
La principal novedad es que ya no habrá dos tipos de coches diferentes , sino una plataforma única que, además, será común al Mundial de Resistencia y al IMSA , de modo que cualquier marca pueda competir en ambos sin tocar sus prototipos. Pero... los prototipos estarán más estandarizados.
Un único coche para el WEC y el IMSA
Esa plataforma será siempre de tracción trasera (ahora los LMH -Ferrari, Peugeot, Toyota- tienen tracción integral) y mantendrá la obligación de la propulsión híbrida, con una ganancia de potencia de 26 CV, hasta los 697 CV . Tanto el chasis como los sistemas híbridos pueden ser comunes a varios coches (como sucede ahora en los LMDh).
Los fabricantes que así lo deseen, eso sí, tendrán la opción de construir su chasis (aunque se baraja la posibilidad de que haya zonas comunes, como el difusor trasero) y su propio sistema híbrido , lo cual abre la puerta a la continuidad de Ferrari ... aunque los italianos -a los que probablemente no convenza del todo- han desestimado referirse a este aspecto hasta después de Le Mans.
Otro cambio importante se refiere a la eliminación de los jokers (las opciones de evolución que tienen los fabricantes durante el ciclo de homologación del coche). Los nuevos coches se homologarán para cinco temporadas y no tendrán opción de mejoras , salvo que se de una notoria inferioridad de prestaciones en alguno de ellos.
Estilísticamente habrá más libertad para que cada marca pueda diseñar el prototipo adecuándolo (si así lo desea) a sus modelos de calle. En conjunto, y esto es otro elemento fundamental, los costes de los programas del WEC se reducirán.
Los coches de hidrógeno, a competir en igualdad
Otra de las grandes claves de la nueva normativa es la inclusión de los prototipos propulsados por hidrógeno en la clase reina . Es decir, si, por ejemplo, Toyota decide apostar por esa tecnología, podrá luchar por el triunfo absoluto contra los coches de combustión
Lógicamente , los prototipos de hidrógeno tendrán un peso máximo superior (1.200 kilos por los 1.040 de los térmicos) y su rendimiento se igualará a través de una Equivalencia de Tecnología (EoT) que, básicamente, es lo mismo que el actual Balance of Performance.
La normativa detallada se elaborará a partir del verano en conversaciones con los fabricantes y sus detalles concretos se conocerán más adelante .



