Óscar Vilda: "La diferencia está en la experiencia que damos al aficionado"
El CEO de DAZN España y Portugal analiza junto a Juan Ignacio Gallardo, director de MARCA, los retos del consumo deportivo, la tecnología y la construcción de comunidades de aficionados en la apertura del foro El futuro de las retransmisiones deportivas

La transformación del consumo deportivo, el papel de la tecnología y la creciente importancia de la experiencia del aficionado marcaron la conversación que protagonizaron Juan Ignacio Gallardo, director de MARCA , y Óscar Vilda, CEO de DAZN España y Portugal, durante la apertura de la jornada El futuro de las retransmisiones deportivas , organizada por ambas compañías en el Espacio 25 de Unidad Editorial.
En una charla en formato entrevista, Vilda repasó la evolución de DAZN desde sus primeros pasos en el mercado español hasta convertirse en uno de los principales actores del sector audiovisual deportivo y la reivindicación de la apuesta de la plataforma por una oferta cada vez más amplia y diversificada.
El dirigente recordó que el desembarco de DAZN en España estuvo estrechamente ligado al motor. La adquisición de los derechos de MotoGP en 2019 supuso el primer gran movimiento estratégico de la compañía. " El motor es nuestro origen. Forma parte de nuestro ADN ", señaló. Una apuesta que, reconoció, no estuvo exenta de dificultades económicas en sus inicios debido al elevado coste de los derechos, aunque resultó fundamental para construir el crecimiento posterior.
Hoy, explicó, España se ha convertido en el segundo mercado de mayor relevancia para el grupo. A MotoGP se sumaron posteriormente la Fórmula 1 , los derechos de LaLiga; una oferta que abarca las principales ligas europeas de fútbol, además de competiciones de baloncesto como la NBA y la ACB, sin olvidar disciplinas emergentes en audiencia como el fútbol sala o el fútbol femenino.
Más allá de la adquisición de derechos, Vilda puso el foco en el gran reto de las plataformas deportivas : transformar esos contenidos en experiencias capaces de fidelizar al público. "Sin derechos no hay negocio. No tenemos nada que ofrecer", admitió. Sin embargo, considera que la verdadera diferencia ya no está únicamente en poseer los contenidos, sino en cómo se consumen .
Ahí es donde DAZN quiere marcar distancia. El ejecutivo insistió en la necesidad de crear un ecosistema que fomente la interacción entre aficionados y genere un auténtico sentimiento de comunidad . "Queremos verlos interactuando unos con otros", aseguró al explicar la estrategia de herramientas sociales que la compañía ha incorporado a sus retransmisiones.
Sin ir más lejos, la del último Clásico entre el Barcelona y el Real Madrid: " el segundo evento deportivo más seguido en DAZN de todos los tiempos . Llegamos a tener cuotas de pantalla del 22%", expone Vilda, quien reconoce que el primero fue el Inglaterra - Noruega del Mundial.
Vilda destacó además el momento que vive la industria deportiva en España, favorecido por una mayor apertura de clubes, deportistas y competiciones. Puso como ejemplo el reciente Clásico, donde, según explicó, gran parte del atractivo estuvo en el acceso a los protagonistas antes y después del encuentro . "Se está produciendo y eso es imprescindible", afirmó en referencia a unas audiencias cada vez más interesadas en el contenido complementario que rodea al propio evento.
En este nuevo escenario, el CEO de DAZN rechazó que la entrada de gigantes globales del entretenimiento en la puja por los derechos deportivos deba interpretarse como una amenaza. Al contrario. Considera que la presencia de nuevos operadores contribuye a reforzar el valor del deporte en la industria audiovisual. "No los veo como una amenaza, sino como una oportunidad", señaló.
El objetivo de DAZN, según explicó, pasa por evolucionar desde una plataforma puramente deportiva hacia una gran plataforma de entretenimiento con el deporte como núcleo diferencial. Un activo especialmente valioso porque genera emoción, seguimiento en directo e interacción constante. "Aquí no se puede hacer spoiler", bromeó.
La conversación también abordó el desafío de conectar con las nuevas generaciones . Frente a quienes sostienen que los jóvenes se alejan del deporte, Vilda defendió que la pasión sigue intacta, aunque los hábitos de consumo hayan cambiado. Por eso DAZN está apostando por formatos más breves y contenidos adaptados a nuevas formas de descubrimiento , al tiempo que presta una atención creciente al papel de los creadores de contenido digitales.
La tecnología aparece como otro de los grandes pilares del proyecto. El directivo destacó las inversiones realizadas para enriquecer las retransmisiones y puso como ejemplo el uso de la inteligencia artificial para ofrecer nuevos puntos de vista en las competiciones de motor.
Ese esfuerzo inversor, explicó, también ha sido clave para consolidar el negocio en España y Portugal. La estrategia se ha basado en combinar crecimiento y rentabilidad mediante mayores recursos destinados tanto a contenidos como a innovación tecnológica . Una apuesta que, según defendió, está dando resultados y seguirá guiando los próximos pasos de la compañía.
El aficionado, insistió durante toda su intervención, seguirá ocupando el centro de la estrategia. De ahí el impulso a herramientas como Fanzone, donde DAZN ha detectado una implicación especialmente elevada de los usuarios españoles . "El sentido de comunidad que buscamos los españoles es mucho más intenso que en el resto de países", destacó.
Esa escucha activa también ha tenido consecuencias directas en la política comercial de la plataforma. Vilda recordó que una de las principales críticas detectadas en los primeros años era el precio de acceso. La respuesta ha sido flexibilizar la oferta para que cada usuario pueda contratar únicamente los contenidos que le interesan. En esa misma línea situó DAZN GO, una iniciativa orientada a ampliar el acceso al deporte y democratizar el consumo deportivo.
Una filosofía resumida en una idea que sobrevoló toda la conversación inaugural : en un mercado cada vez más competitivo, la batalla ya no consiste únicamente en ganar derechos, sino en construir experiencias y comunidades capaces de convertir cada retransmisión en algo más que un partido o una carrera.





