En 1325, los mexicas fundaron una ciudad en medio de un lago; 500 años después, la CDMX vive las consecuencias: inundaciones, hundimientos y escasez de agua
Descubre por qué la CDMX sufre inundaciones, escasez de agua y hundimientos, un problema ambiental con más de 500 años de historia

En 1325 , los mexicas fundaron México-Tenochtitlan sobre una isla en el lago de Texcoco . Siete siglos después, la capital mexicana enfrenta una paradoja: aunque las lluvias pueden inundar sus calles, miles de habitantes padecen problemas de abastecimiento. Lo que alguna vez fue una ciudad rodeada de agua se convirtió en una metrópoli que necesita extraerla de las profundidades y expulsar rápidamente el excedente.
El problema no apareció de la noche a la mañana. La desecación de los lagos, el entubamiento de los ríos y el crecimiento urbano transformaron el paisaje durante siglos. De acuerdo con especialistas de la UNAM , muchas decisiones tomadas desde la época colonial contribuyeron a una crisis que hoy combina escasez, inundaciones y hundimientos del terreno.
¿Qué causa la problemática del agua en la CDMX? Inundaciones y escasez
La Ciudad de México se construyó sobre una antigua cuenca lacustre. Durante siglos, las autoridades impulsaron obras para drenar el agua y ganar terrenos para construir, una estrategia que permitió expandir la ciudad, pero alteró el funcionamiento natural de su sistema hídrico .
En 1781 se construyó el Tajo de Nochistongo para facilitar el desagüe. Más adelante, numerosos ríos fueron entubados y convertidos en vialidades, como ocurrió con los ríos de La Piedad y Churubusco . Actualmente, la capital enfrenta dos problemas aparentemente contradictorios:
Inundaciones: las lluvias intensas saturan el drenaje, mientras que la urbanización reduce la superficie disponible para absorber el agua.
Escasez: la sobreexplotación de los acuíferos, las fugas en las tuberías y la dependencia de fuentes externas dificultan el abastecimiento.
Desperdicio: una parte del agua de lluvia termina en el drenaje en lugar de aprovecharse para recargar los acuíferos o cubrir otros usos.
La crisis en la CDMX también tiene consecuencias sociales: las colonias con suministro irregular deben recurrir a pipas, cisternas y garrafones, lo que aumenta sus gastos cotidianos. Y, como si no fuera suficiente, las constantes inundaciones provocan más tráfico.
¿Por qué la Ciudad de México se está hundiendo?
El hundimiento de la CDMX está relacionado con la naturaleza del suelo y la extracción de agua subterránea. Buena parte de la ciudad descansa sobre antiguos sedimentos lacustres, formados por materiales blandos que se compactan con facilidad.
Cuando se extrae agua de los acuíferos, las capas del subsuelo pierden presión y se comprimen. Este proceso provoca que el terreno descienda, un fenómeno conocido como subsidencia.
El hundimiento puede deformar calles, edificios y tuberías, además de dificultar el funcionamiento del drenaje. En consecuencia, el sistema necesita obras y bombeo para evacuar aguas residuales que ya no pueden desplazarse por gravedad con la misma facilidad.
El reto para la Ciudad de México en los próximos años será cambiar la manera en que la capital administra el agua: reparar fugas, captar lluvia, tratar aguas residuales y recuperar espacios naturales. Después de siete siglos de transformaciones, el futuro de la CDMX dependerá de cuánto logre reconciliar su crecimiento urbano con la cuenca que la sostiene.







